Revealed Bible Texts & EGW Quote / Textos Bíblicos Revelados & Cita de EGW (Daisy Escalante)


List : May-01-2020 (Bible Texts And EGW Quote)

Lista : 01-May-2020 (Textos Bíblicos y cita de EGW)

 

 

 

 

James 4 King James Version (KJV)

4 From whence come wars and fightings among you? come they not hence, even of your lusts that war in your members?

2 Ye lust, and have not: ye kill, and desire to have, and cannot obtain: ye fight and war, yet ye have not, because ye ask not.

3 Ye ask, and receive not, because ye ask amiss, that ye may consume it upon your lusts.

4 Ye adulterers and adulteresses, know ye not that the friendship of the world is enmity with God? whosoever therefore will be a friend of the world is the enemy of God.

5 Do ye think that the scripture saith in vain, The spirit that dwelleth in us lusteth to envy?

6 But he giveth more grace. Wherefore he saith, God resisteth the proud, but giveth grace unto the humble.

7 Submit yourselves therefore to God. Resist the devil, and he will flee from you.

8 Draw nigh to God, and he will draw nigh to you. Cleanse your hands, ye sinners; and purify your hearts, ye double minded.

9 Be afflicted, and mourn, and weep: let your laughter be turned to mourning, and your joy to heaviness.

10 Humble yourselves in the sight of the Lord, and he shall lift you up.

11 Speak not evil one of another, brethren. He that speaketh evil of his brother, and judgeth his brother, speaketh evil of the law, and judgeth the law: but if thou judge the law, thou art not a doer of the law, but a judge.

12 There is one lawgiver, who is able to save and to destroy: who art thou that judgest another?

13 Go to now, ye that say, To day or to morrow we will go into such a city, and continue there a year, and buy and sell, and get gain:

14 Whereas ye know not what shall be on the morrow. For what is your life? It is even a vapour, that appeareth for a little time, and then vanisheth away.

15 For that ye ought to say, If the Lord will, we shall live, and do this, or that.

16 But now ye rejoice in your boastings: all such rejoicing is evil.

17 Therefore to him that knoweth to do good, and doeth it not, to him it is sin.

Santiago 4 Reina-Valera Antigua (RVA)

4 ¿DE dónde vienen las guerras y los pleitos entre vosotros? ¿No son de vuestras concupiscencias, las cuales combaten en vuestros miembros?

2 Codiciáis, y no tenéis; matáis y ardéis de envidia, y no podéis alcanzar; combatís y gerreáis, y no tenéis lo que deseáis, porque no pedís.

3 Pedís, y no recibís, porque pedís mal, para gastar en vuestros deleites.

4 Adúlteros y adúlteras, ¿no sabéis que la amistad del mundo es enemistad con Dios? Cualquiera pues que quisiere ser amigo del mundo, se constituye enemigo de Dios.

5 ¿Pensáis que la Escritura dice sin causa: Es espíritu que mora en nosotros codicia para envidia?

* Reina-Valera 1960 (RVR1960) verso 5 (ver otras versiones):

5 ¿O pensáis que la Escritura dice en vano: El Espíritu que él ha hecho morar en nosotros nos anhela celosamente?

6 Mas él da mayor gracia. Por esto dice: Dios resiste á los soberbios, y da gracia á los humildes.

7 Someteos pues á Dios; resistid al diablo, y de vosotros huirá.

8 Allegaos á Dios, y él se allegará á vosotros. Pecadores, limpiad las manos; y vosotros de doblado ánimo, purificad los corazones.

9 Afligíos, y lamentad, y llorad. Vuestra risa se convierta en lloro, y vuestro gozo en tristeza.

10 Humillaos delante del Señor, y él os ensalzará.

11 Hermanos, no murmuréis los unos de los otros. El que murmura del hermano, y juzga á su hermano, este tal murmura de la ley, y juzga á la ley; pero si tú juzgas á la ley, no eres guardador de la ley, sino juez.

12 Uno es el dador de la ley, que puede salvar y perder: ¿quién eres tú que juzgas á otro?

13 Ea ahora, los que decís: Hoy y mañana iremos á tal ciudad, y estaremos allá un año, y compraremos mercadería, y ganaremos:

14 Y no sabéis lo que será mañana. Porque ¿qué es vuestra vida? Ciertamente es un vapor que se aparece por un poco de tiempo, y luego se desvanece.

15 En lugar de lo cual deberíais decir: Si el Señor quisiere, y si viviéremos, haremos esto ó aquello.

16 Mas ahora os jactáis en vuestras soberbias. Toda jactancia semejante es mala.

17 El pecado, pues, está en aquel que sabe hacer lo bueno, y no lo hace.

(Patriarchs and Prophets, p. 313)

Moses and “his minister Joshua” were now summoned to meet with God. And as they were to be some time absent, the leader appointed Aaron and Hur, assisted by the elders, to act in his stead. “And Moses went up into the mount, and a cloud covered the mount. And the glory of the Lord abode upon Mount Sinai.” For six days the cloud covered the mountain as a token of God's special presence; yet there was no revelation of Himself or communication of His will. During this time Moses remained in waiting for a summons to the presence chamber of the Most High. He had been directed, “Come up to Me into the mount, and be there,” and though his patience and obedience were tested, he did not grow weary of watching, or forsake his post. This period of waiting was to him a time of preparation, of close self-examination. Even this favored servant of God could not at once approach into His presence and endure the exhibitions of His glory. Six days must be employed in devoting himself to God by searching of heart, meditation, and prayer before he could be prepared for direct communication with his Maker. PP 313.1

Upon the seventh day, which was the Sabbath, Moses was called up into the cloud. The thick cloud opened in the sight of all Israel, and the glory of the Lord broke forth like devouring fire. “And Moses went into the midst of the cloud, and gat him up into the mount; and Moses was in the mount forty days and forty nights.” The forty days’ tarry in the mount did not include the six days of preparation. During the six days Joshua was with Moses, and together they ate of the manna and drank of “the brook that descended out of the mount.” But Joshua did not enter with Moses into the cloud. He remained without, and continued to eat and drink daily while awaiting the return of Moses, but Moses fasted during the entire forty days. PP 313.2

During his stay in the mount, Moses received directions for the building of a sanctuary in which the divine presence would be specially manifested. “Let them make Me a sanctuary; that I may dwell among them” (Exodus 25:8), was the command of God. For the third time the observance of the Sabbath was enjoined. “It is a sign between Me and the children of Israel forever,” the Lord declared, “that ye may know that I am Jehovah that doth sanctify you. Ye shall keep the Sabbath therefore; for it is holy unto you.... Whosoever doeth any work therein, that soul shall be cut off from among his people.” Exodus 31:17, 13, 14. Directions had just been given for the immediate erection of the tabernacle for the service of God; and now the people might conclude, because the object had in view was the glory of God, and also because of their great need of a place of worship, that they would be justified in working at the building upon the Sabbath. To guard them from this error, the warning was given. Even the sacredness and urgency of that special work for God must not lead them to infringe upon His holy rest day. PP 313.3

(Patriarcas y Profetas, p. 322-323)

Moisés y “Josué su ministro” fueron llamados entonces a reunirse con Dios. Y como habían de permanecer ausentes por algún tiempo, el jefe nombró a Aarón y a Hur para que, ayudados por los ancianos, actuaran en su lugar. “Entonces Moisés subió al monte, y una nube cubrió el monte. Y la gloria de Jehová reposó sobre el monte Sinaí.” PP54 322.2

Durante seis días la nube cubrió el monte como una demostración de la presencia especial de Dios; sin embargo, no dió ninguna revelación de sí mismo ni comunicación de su voluntad. Durante ese tiempo Moisés permaneció en espera de que se le llamara a presentarse en la cámara de la presencia del Altísimo. Se le había ordenado: “Sube a mí al monte, y espera allá.” Y aunque en esto se probaban su paciencia y su obediencia, no se cansó de esperar ni abandonó su puesto. Este plazo de espera fué para él un tiempo de preparación, de íntimo examen de conciencia. Aun este favorecido siervo de Dios no podía acercarse inmediatamente a la presencia divina ni soportar la manifestación de su gloria. Hubo de emplear seis días de constante dedicación a Dios mediante el examen de su corazón, la meditación y la oración, antes de estar preparado para comunicarse directamente con su Hacedor. PP54 322.3

El séptimo día, que era sábado, Moisés fué llamado a la nube. Esa espesa nube se abrió a la vista de todo Israel, y la gloria del Señor brotó como un fuego devorador. “Y entró Moisés en medio de la nube, y subió al monte: y estuvo Moisés en el monte cuarenta días y cuarenta noches.” Los cuarenta días de permanencia en el monte no incluyeron los seis de preparación. Durante esos seis días, Josué había estado con Moisés, y juntos comieron maná y bebieron del “arroyo que descendía del monte.” Deuteronomio 9:21. Pero Josué no entró con Moisés en la nube; permaneció afuera, y continuó comiendo y bebiendo diariamente mientras esperaba el regreso de Moisés; pero éste ayunó durante los cuarenta días completos. PP54 323.1

Durante su estada en el monte, Moisés recibió instrucciones referentes a la construcción de un santuario en el cual la divina presencia se manifestaría de manera especial. “Hacerme han un santuario, y yo habitaré entre ellos,” fué el mandato de Dios. Por tercera vez, fué ordenada la observancia del sábado. “Señal es para siempre entre mí y los hijos de Israel;” declaró el Señor, “para que sepáis que yo soy Jehová que os santifico. Así que guardaréis el sábado, porque santo es a vosotros.... Porque cualquiera que hiciere obra alguna en él, aquella alma será cortada de en medio de sus pueblos.” Éxodo 31:17, 13, 14. PP54 323.2

Acababan de darse instrucciones para la inmediata construcción del tabernáculo para el servicio de Dios; y era posible que el pueblo creyese que, debido a que el objeto perseguido era la gloria de Dios, y debido a la gran necesidad que tenían de un lugar para rendir culto a Dios, era justificable que trabajaran en esa construcción durante el sábado. Para evitarles este error, se les dió la amonestación. Ni aun la santidad y urgencia de aquella obra dedicada a Dios debía llevarlos a infringir su santo día de reposo. PP54 323.3

 


 

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