E
L S A N T U A R I
O
C H A R
L A P R E S E N T A D
A P O R E L
D
R. S I E G F R I E
D J. S C H W A N T E
S
Compilación :E r w i n E u l n e r M.
I A S D d e P a j a r i t o
s
Charla presentada en la APS, en Julio de
1988
Tenemos
la grata satisfacción de presentar al Profesor Siegfried
Schwantes, que es un graduado de la
John Hopkins University de los Estados
Unidos,
en el campo de las lenguas semíticas; allí obtuvo el grado de
"PHD".
El Dr.
Schwantes es um cuidadano brasileño, fue Profesor y Director de
la
Facultad de Teología en el IAE;
Profesor de Religión en la Andrews
University, una Universidad
Adventista en los Estados Unidos; Director de
la
Facultad de Teología en el Líbano; Profesor de nuestro
Seminário
Adventista en Collonges, en
Francia; fue Profesor en la Universidad de
Montemorelos en Méjico; fue
Profesor en el SALT (Seminário Adventista
Latinoamericano de Teología en Sao
Paulo); fue Profesor en el Avondale
College
en Austrália; actualmente reside en los Estados Unidos.
Es miembro de la American Society of Oriental
Research, y de la American
Society
of Biblical Literature; es autor de vários libros, y está hoy
como
convidado especial por el
Departamento Ministerial de la APS, liderada por
el Pr.
Moises Ribeiro, e irá pronunciar una charla a los pastores de
esta
Asociación, sobre el tema El
Santuário en las Escrituras Sagradas.
"Me siento honrado con el convite de venir a
presentar este tema delante
de um
cuadro de obreros distinguidos de aquí de la APS; yo preferiría
no
leer,
disertar sobre el tema, pero es um tema de tal importancia,
que
prefiero apegarme al texto escrito
para evitar cualquier equívoco, y mi
plan
para esta mañana es el siguiente: el tema general es El
Santuário.
Comenzaremos con el capítulo 8 de
Daniel que es generalmente el punto de
controvérsia. Después pasaremos
para el capítulo 9, complementando
especialmente para la
interpretación de las 2.300 tardes y mañanas.
Después
abriremos oportunidades para preguntas, y si el tiempo lo
permite,
entraremos en el capitulo 9 de
Hebreos. Es otro capítulo que también está
en el
centro de la discusión cuando se trata del asunto del santuário.
Yo
dejaré
de lado por lo tanto mucha cosa que los hermanos conocen más o
tan
bien
como yo, y veremos entonces cómo, del punto de vista de Daniel
8,
después
de Daniel 9, el asunto del santuário es destacado de una
manera
particular. Su importancia entonces
crece delante de nosotros.
El capítulo 8 de Daniel debe ser visto como una
nueva descripción del
conflicto de los siglos, bajo un
ángulo diferente. La iglesia objeto de la
ira del
enemigo, tanto en el capítulo 7 como en el capítulo 8, y todo
lo
que
afecta la suerte de la iglesia en esta tierra, es de supremo
interés
en el
cielo. Es la negligencia del aspecto celeste del conflicto de
los
siglos,
que ha llevado a muchos estudiosos a mal interpretar el
Santuário
del
verso 14.
Hay mucha gente que dice, es muy arbitrário, que
ustedes adventistas
quieren
decir que, después de 2.300 tardes y mañanas el Santuário será
purificado, que se trata del
Santuário celeste. Para ellos es óbvio que se
trata
del santuário terrestre. Pero la diferencia está en el punto
de
vista.
Nosotros queremos ver los capítulos 7, 8 y 9, de un punto de
vista
más
general, más amplio del conflicto de los siglos. Son capítulos
del
conflicto de los
siglos.
El capítulo 8 abre con un esbozo histórico que
comprende los versos 1
hasta
8. Bajo los símbolos de un carnero, de un chivo, son
representados
los
impérios de Medo-Pérsia y de Grécia. El simbolismo no deja dudas,
pues
la
interpretación es dada por el ángel aún en los versos 20 y 21.
El
cuerno
notable entre los ojos del chivo es interpretado como el
primer
rey;
una clara alusión a Alejandro el Grande, a cuyo genio militar
debió
Grécia,
su elevación a primera potencia de la época. Apesar de su
fuerza,
el gran
cuerno se quebró, y en su lugar se levantaron 4 otros, pero no
con
fuerza
igual a la que él tenía. Verso 22. Los 4 cuernos son
interpretados
como
los 4 reinos, en que se descompondría el império de Alejandro. Los
4
vientos
del Cielo (Daniel 8:8), voy a repetir: de uno de los cuernos
salió
un
cuerno pequeño, y en su lugar salieron 4 cuernos notables para los
4
vientos
del cielo.
Los 4 vientos del cielo son los 4 cuadrantes del
compás. El texto
hebraico no permite establecer
fuera de dudas, si el cuerno pequeño sale
de uno
de los 4 cuernos, o de uno de los cuadrantes del compás
simplemente. Esto es, Norte, Sur,
Este y Oeste. Pero no hay duda de que el
cuerno
pequeño de Daniel 8 tiene mucho en común con el pequeño cuerno
de
Daniel
7, versos 8 y siguientes. En ambos casos, el cuerno pequeño se
demuestra una potencia religiosa
que haría la guerra a los santos del
Altísimo. Comparar Daniel 7:25 con
Daniel 8:10, donde los santos son
llamados con buena razón, el
ejército de los cielos. Y con Daniel 8:24,
donde
el objeto de la ira, del rey de feroz catadura, Daniel 8:24, es
el
pueblo
santo. Entonces encontramos al pueblo santo en Daniel 7 y en
Daniel
8; allí
encontramos la pequeña punta, aquí encontramos la pequeña
punta,
tambien
llamada el rey de feroz catadura en el verso 24.
En el capítulo 7 es dicho que la punta pequeña
proferiría palabras contra
el
Altísimo, verso 25; en el capítulo 8 es dicho que la misma potencia
se
engrandeció hasta el príncipe del
ejército, y que derrumbó el lugar de su
santuário, verso 11. Es evidente
pues, del contexto de este conflicto
milenar, que la misma potencia
maligna, empeña todo su esfuerzo para hacer
desaparecer de la tierra a Cristo,
el Príncipe del ejército, y sus santos.
No
solamente eso. El própio santuário debía ser lanzado por tierra. Es
lo
que
leemos en el verso 11: de el sacó el sacrifício acostumbrado, y el
lugar
de su
santuário fue derrumbado. El ejército le fue entregado, el
ejército
de los
santos, como sacrifício acostumbrado. El original no dice
sacrifício acostumbrado. El
original dice "tamid", que es simplemente
contínuo, por causa de las
transgresiones, y derrumbó por tierra la
verdad.
Allá dice que trató de cambiar los tiempos y la ley, y aquí
dice
que
derrumbó por tierra la verdad, y lo que hizo prosperó.
Vean, el santuário era el lugar en la tierra
donde se centralizaba el
culto
del verdadero Dios, y donde a través del simbolismo de los
sacrifícios allí ofrecidos
diariamente, era prefigurada la obra redentora
de
Cristo. Todo sacrifício apuntaba para un aspecto u otro de la misión
de
Cristo,
como el Cordero de Dios que quita el pecado del mundo. Hacer
cesar
el
sacrifício acostumbrado, esto es, el "tamid" del texto
hebraico,
equivalía a derrumbar el Santuário
y la verdad, verso 12. Son maneras
diferentes de focalizar el mismo
tema. Derrumbar la verdad, derrumbar el
santuário, son practicamente
expresiones sinónimas.
¿Cuál verdad sería derrumbada ?. La verdad de la
obra expiatória y
mediadora de Cristo, o en otras
palabras, la verdad del Evangelio. Es el
Evangelio que proclama a Cristo
como único Salvador, y el único Mediador
entre
Dios y los hombres. Se comprende facilmente, que el adversário
pondría
todo su empeño en apagar de la tierra, todo trazo de las
verdades
fundamentales de la redención. Usa
como sus instrumentos a Babilonia, o a
Grécia,
o Roma; la intensión del adversário era hacer olvidar el papel
central
de Cristo en la obra de la salvación. Todo lo demás era
secundário.
Ahora, el Santuário terrestre era una
recordación peremne de la
existencia de un santuário celeste,
donde Cristo actúa como nuestro Sumo
Sacerdote. La epístola a los
Hebreos no solamente enseña que el santuário
terrestre era una figura del
celeste, que Moisés lo erigió de acuerdo con
el
modelo que le fue mostrado en el monte, Hebreos 8:5, sino que en
ese
Santuário celeste ministra Cristo
como nuestro Sumo Sacerdote; Hebreos 8:1
y
9:11-12. No es sin razón que la epístola a los Hebreos dedica
4
capítulos, 7 al 10, para describir
el Ministério intercesório de Cristo en
el
santuário celeste. El espacio que le es dedicado, es un indicio de
la
importancia vital de ese asunto. En
vista de eso, relegar la verdad del
Santuário a un segundo plano, para
exaltar la cruz del Calvario, como es
la
tendencia evangélica, y de adventistas que se están convirtiendo
en
evangélicos simplemente,
olvidándose de las verdades características del
Movimiento Adventista; en vista de
eso relegar la verdad del santuário a
un
segundo plano, para exaltar la cruz del Calvario, no confiere
honra
alguna
a Cristo. No se puede sin prejuicio, separar la obra de Cristo
realizada en esta tierra, de la
obra que El realiza a nuestro favor en el
Cielo.
Ambas son vitales. La diferencia es que, los evangélicos solo
tratan
de la obra terrestre de Cristo sobre la cruz, y nosotros
tratamos
de ese
sacrifício, reconocemos su importancia vital, sacrifício
único,
final,
todo suficiente; pero nosotros nos acordamos de otro aspecto
del
ministério. No bastaba ofrecer el
sacrifício, era preciso ministrar la
sangre
delante del trono de Dios. Y es esa obra que Cristo realiza
ahora
en el
Cielo a favor de la humanidad.
El simbolismo del santuário terrestre entonces
nos enseña que no bastaba
al
Sacerdote ofrecer la sangre del sacrifício sobre el altar, sino
que
debía
igualmente esparcirla sobre el velo, atrás del cual se encontraba
el
arca y
el propiciatório. Esta segunda fase, que se realizaba cada
día,
porque
con cada sacrifício el Sacerdote entraba y esparcía la sangre
delante
del velo. Esta segunda fase era una obra de mediación, en la
cual
el
Sacerdote pleiteaba los méritos de la sangre vertida delante del
trono
de la
gracia. En ese doble acto de ofrecer la sangre y de interceder
a
favor
del pecador, era el evangelio anunciado, a través de símbolos
al
antiguo
Israel. Ellos no tenían otro evangelio. Era unicamente ese
evangelio en símbolos, que era
repetido delante de ellos, cada día.
En vista de lo arriba expuesto, es fácil
comprender la gravedad del
ataque
satánico contra la verdad del Santuário, tanto del terrestre
como
del
celeste. Es imposible atacar uno, sin atacar al otro, pues de un
modo
o de
otro sería nublada la verdad del evangelio. La cuestión de la
hostilidad del enemigo contra el
Santuário, es tan grave, que en el verso
13 se
oye un ángel, preguntar a otro ángel, ¿hasta cuándo durará la
visión
del
acostumbrado sacrifício ? Y toda vez que ustedes leen
acostumbrado
sacrifício, en el hebraico dice
simplemente "tamid", que quiere decir
contínuo, aquello que se repite
continuamente; y de la transgresión
asoladora, visión en la cual era
entregado el santuário y el ejército. El
ejército es el pueblo de los santos
del Altísimo; visión en la cual era
entregado el santuário y el
ejército, a fin de ser pisados. La cuestión
interesaba no solamente a los
santos en la tierra, sino que también a los
seres
celestes. Los ángeles estaban interesados en ese episódio del
gran
conflicto de los siglos. El
"tamid", término que expresa el conjunto de
los
servicios que se efectuaban en el Santuário cada día, era el
único
evangelio que el antiguo Israel
poseía. A través del simbolismo de los
sacrifícios, un conocimiento
parcial del plan de la redención, les era
comunicado. La transgresión
asoladora simboliza el esfuerzo satánico, para
nublar
la verdad del evangelio. Esa verdad sería momentaneamente
nublada,
ya sea
por un ataque al Santuário terrestre, o apagando de la mente de
los
hombres
el conocimiento del Santuário celeste.
Ya que el santuário terrestre es una cópia del
celeste, es imposible
distinguirlos en la visión de
Daniel 8, especialmente si vemos esa visión
de un
punto de vista más elevado, del punto de vista del conflicto de
los
siglos.
No se trata apenas de pequeños episódios en la história de
Israel,
de
Antioco Epifanio interrumpiendo la secuencia de los cultos, allá
en
Jerusalén, y profanando el altar.
Es mucho más que eso. Son capítulos en
el gran
conflicto de los siglos. Entonces es difícil distinguir si el
profeta
está focalizando el Santuário terrestre, o el Santuário
celeste.
Pero
como el terrestre era el símbolo del celeste, poco importa.
Atacar
uno
sería atacar al otro. No es dado al profeta distinguir entre
los
vários
planos, el más próximo y el más remoto, en la vasta perspectiva
de
la
história.
Del mismo modo no es fácil al profeta distinguir
entre el santuário
terrestre y el celeste. En la
perspectiva teológica, ambos se juntan en
uno
solo, se funden en uno solo. La hostilidad a uno, significaba
igualmente la hostilidad al
otro.
En vista de lo que acabamos de decir, es natural
que la declaración de
Daniel
8:14, hasta 2.300 tardes y mañanas, y el santuário será
purificado,
sea
comprendida como una referencia al santuário celeste. De hecho,
la
alusión
al largo período de 2.300 años, requiere que la aplicación sea
al
santuário celeste, pues el
terrestre cesara de existir mucho antes del fin
de ese
período.
Nada hay de arbitrário en esta interpretación,
si la argumentación
precedente fue bien comprendida. La
visión pinta en largas pinceladas, el
conflicto de los siglos. No hay
lugar para minúcias. El gran tema es la
hostilidad de los poderes de las
tinieblas a Jesus Cristo, el Príncipe de
los
príncipes, del verso 25 de Daniel 8, y la verdad del Evangelio
simbolizada por el Santuário. La
actividad hostíl de Antioco Epifanio, en
la
época de los Macabeos, fue apenas un breve episódio en la
larga
história de la hostilidad de las
potencias del mal contra Cristo y el
Evangelio. Pensar que la visión se
resume a ese ataque de Antioco
Epifanio, es atribuirle una
perspectiva muy limitada. Es preciso ver esta
guerra
en sus proporciones cósmicas, en la cual aún los ángeles están
interesados. De ese conflicto
cósmico nos habla el Apóstol Pablo diciendo:
nuestra
lucha no es contra la sangre y la carne, y sí contra los
principados de potestades; contra
los dominadores de este mundo tenebroso,
contra
las fuerzas espirituales del mal en las regiones celestiales.
Entonces el conflicto descrito en Daniel también
es parte de ese
conflicto con los poderes de las
tinieblas, las fuerzas espirituales del
mal.
Aún cuando sea una lucha espiritual, la profecía de Daniel
subraya
sus
raíces históricas, para resguardarnos del error de pensar que se
trata
apenas
de un conflicto supraterreno. En efecto, potencias terrestres
como
instrumentos de Satanás, combaten
contra los santos del Altísimo, que
están
en esta tierra y no en el cielo aún. Se trata de un conflicto
que
tiene
su aspecto histórico, pero que nunca deja de ser un conflicto
espiritual de consecuencias
eternas.
¿En qué consistiría entonces la purificación del
Santuário de la cual
habla
el verso 14 ?. Si la derrumbada del santuário implicó en lanzar
por
tierra
también la verdad del Evangelio, de la cual el Santuário y los
servicios que en el se celebraban
eran un símbolo, entonces la
purificación del Santuário
significaría la restauración de la verdad del
Evangelio a su pureza original.
Noten que el término "será purificado" de
nuestra
Bíblia, sigue más de cerca al griego "katarid estay", que al
hebraico "nitsdak". El sentido del
hebraico es ser justificado, ser
vindicado, y por extensión ser
restaurado; y diferentes traducciones
modernas siguen una anuencia o
otra, de ese verbo "nitsdak". El verbo es
conocido, tsadak, es justificar;
pero en el "nifalk", el reflexivo, es la
única
vez en la Bíblia que aparece el verbo. De ahi los problemas y
las
discusiones, que giran en torno de
la mejor interpretación de "nitsdak".
Pero sin duda el griego, usando purificar, fue
purificado, retiene un
sentido
del verbo "nitsdak" que no siempre es reproducido en las
traducciones modernas.
Probablemente debemos retener ámbos sentidos, tanto
de
purificar como de vindicar el Santuário. El Santuário sería
vindicado
en el
sentido de que la verdad del santuário, olvidada durante
tantos
siglos,
sería recuperada y proclamada como una verdad relevante para
la
salvación. El Señor no permitiría
que esa verdad quedase para siempre
ignorada; del mismo modo que no
permitiría que la verdad del Evangelio
quedase
para siempre obscurecida por errores.
A partir de 1844 el Evangelio debía ser
proclamado en su integridad. El
comenzó
a ser proclamado con mayor pureza a partir de la Reforma. Pero
la
Reforma
no recuperó toda la verdad. Entonces a partir de 1844 el
Evangelio
debía
ser proclamado en su integridad, tanto en lo que dice respecto
al
sacrifício de Cristo en el
Calvario, como a Su obra de mediación en el
Cielo.
No bastaba a Cristo ofrecerse en sacrifício expiatório por la
humanidad; era preciso que mediante
la obra de intercesión y de mediación,
los
benefícios de ese sacrifício, fuesen accesibles a todo individuo.
De
ahi que
la obra completa de Cristo como nuestro Sumo Sacerdote,
incluya
tantoSu muerte en la Cruz, como Su intercesión a
favor de los pecadores
en el
Santuário celeste, Hebreos 7:25 y 9:24.
Es muy difícil encontrar en los libros de
Teología Protestantes
Evangélicos, cualquier referencia a
la obra de Cristo en el Santuário
celeste. De modo que yo quedé muy
satisfecho cuando encontré aquí en el
libro
de Donald Bailey "God was in Christ"; es un teólogo inglés que
floreció allá por vuelta de 1940 o
1950, por lo tanto reciente. Ese libro
fue
publicado en New York en 1948. En la página 195 leo: "La obra
del
Calvario fue en efecto una obra
concluída, un sacrifício perfecto,
ofrecido una vez por todas en la
Tierra. Sin embargo, fue el comienzo de
un
sacerdócio, que continua para siempre, en el domínio invisible, en
el
Cielo,
en el Lugar Santo, mas allá del velo, en el cual nuestro Sumo
Sacerdote entró mediante la muerte,
y donde siempre vive para hacer
intercesión por nosotros, siendo
siempre capaz de compadecerse de nuestras
flaquezas."
Entonces tenemos aquí un teólogo, probablemente
Anglicano, reconocido, y
que
reconoce que la obra de Cristo continua en el Cielo. El libro
ahora
existe
en portugués, yo no sabía de eso, pero supe que fue exigido
como
lectura
extra-curricular en la clase del Profesor Dederin, en el
último
verano.
No se cuántos percibieron la importancia de ese verso y lo
subrayaron si tuviesen una
copia.
Ahora
Donald Bailey cita otro teólogo que es Charles Gohr, que
floreció
en el
fin del siglo pasado. Por lo tanto simultáneamente a lo que
nosotros
estamos
haciendo, especialmente lo que el Espíritu de Profecía estaba
haciendo, en traer de nuevo la
atención para el santuário, había por lo
menos
un teólogo de fama, Gohr, que estaba proclamando la misma cosa
en
sus
libros. En su libro "The body of Christ" (El cuerpo de Cristo) él
dice:
"En la epístola a los Hebreos todo lo que
precede a la ascensión, es la
preparación de Cristo para Su obra
Sacerdotal. Su obra como Sumo Sacerdote
y su
entrada en el verdadero Santo de los Santos, por el poder de
Su
própia
sangre derramada una vez para siempre en la muerte. Es en su
entrada
en el Cielo, y no sobre la Cruz, que El realiza Su expiación
por
nosotros, de acuerdo con la
epístola a los Hebreos, y Su obra como Sumo
Sacerdote que comienza conSu entrada en el Cielo, es
perpétua."
Y contrariamente a Ford y a sus simpatizantes,
la obra de la expiación no
fue
completada sobre la Cruz. Nosotros venimos diciendo esto hace un
siglo
practicamente. Pero aquí tenemos
Charles Gohr diciendo la misma cosa. Es
en Su
entrada en el Cielo y no sobre la cruz, que El realiza Su
expiación
por
nosotros. Es mejor decir entonces que hay dos aspectos de la obra
de
la
expiación: una fue efectuada sobre la Cruz, es lo que corresponde
al
sacrifício del animal; la otra es
la mediación en el Cielo, que
corresponde a la presentación de la
sangre dentro del Santuário. La única
cosa en
que no concordamos aquí con Gohr, es que él dice que esa obra
de
Cristo
es perpétua. Nosotros creemos que una vez terminado el problema
del
pecado,
Cristo cesa Su actividad como Sumo Sacerdote. El depone Sus
vestes
sacerdotales; entonces no es una
obra de intercesión perpétua. Y si la
história de este mundo llega a su
término, entonces la história del pecado
también
llega a su término.
La purificación del Santuário celeste es mejor
comprendida a la luz del
ritual
del Día de la Expiación en el Santuário terrestre, Lev. 16 y 23,
y
26 al
32. En ese día, el Yom Kippur de los judíos, el Santuário era
purificado de los pecados allí
acumulados durante el año en curso. Toda
vez que
el Israelita confesaba sus pecados sobre la cabeza del animal
que
iba a
ser sacrificado, parte de la sangre era llevada por el
sacerdote
oficiante para dentro del
santuário, y algunas gotas esparcidas sobre el
velo
que separaba el Lugar Santo del Santísimo. De ese modo, en
símbolo,
los
pecados eran transferidos para el santuário, que naturalmente
quedaba
cargado, entre comillas, de las
impurezas de los hijos de Israel, Lev.
16:16.
Entonces si quedaba cargado de las impurezas, es
que esas impurezas eran
transferidas, y eran transferidas
por la sangre que era aspergida delante
del
velo. Es verdad que una parte era transferida por el hecho que
el
sacerdote comía una parte del
sacrifício; y comiendo una parte del
sacrifício, él cargaba, en cierto
sentido, las impurezas de los hijos de
Israel.
De ahi la necesidad de una expiación del Santuário, del altar,
y
del
própio Sacerdote en el Día de la Expiación.
El Ritual del Día de la Expiación, realizado una
vez al año, pretendía
purificar el Santuário de los
pecados allí acumulados. Solamente en ese
día se
hacía una remoción final de los pecados. Los verdaderamente
penitentes eran perdonados en
definitivo; los demás debían arcar con las
consecuencias de sus pecados. Los
israelitas comprendían ese día como un
día de
juzgamiento. En la literatura judaica aparece esa comprensión
del
Yom
Kippur, es el día del juicio, de juzgamiento. En ese día, en
efecto,
los
penitentes volvían para sus hogares perdonados, y los
impenitentes
condenados. En ese sentido era un
día de juicio.
De modo análogo era necesário que el Santuário
celeste fuese purificado.
En
Hebreos 9:23 tenemos un pasaje excelente para nosotros
Adventistas,
porque
es el único que habla de la necesidad del Santuário celeste
ser
purificado: "Era necesário por lo
tanto que las figuras de las cosas que
se
encuentran en los cielos, se purificasen con tales
sacrifícios",
sacrifícios de animales, "pero las
própias cosas celestiales, con
sacrifícios a ellas superiores", en
ese caso el sacrifício de Cristo, El
mismo.
Y en el grie
go,
noten que 9:23 es el mismo verbo que es usado en la Septuaginta
en
Daniel
8:14. Es el verbo "Kataridsestay", de "Katarizo" purificar,
"Kataridsestay" ser purificado,
será purificado; es el futuro pasivo del
verbo
"Katarizo" purificar.
Yo le digo a veces a nuestros estudiantes en el
Seminário, que la
Septuaginta, aún cuando los
traductores que en ella tomaron parte, y
fueron
muchos traductores y no todos los libros fueron traducidos con
la
misma
perfección, pero que en cierto sentido la providencia guió
esos
traductores a enfatizar el aspecto
mesiánico de muchas profecías. Porque
el
aspecto mesiánico es más claro en el Griego en la Septuaginta, que
en
el
Hebraico. Yo digo entonces que fue un acto de la providencia que asi
lo
quizo,
que esos traductores, sin saber, estaban confiriendo a ciertos
textos
del Antiguo Testamento, especialmente Isaias 53, y otros, una
característica mesiánica más
profunda que en el própio Hebraico. Y es
sabido
que casi todas las citaciones del Antiguo Testamento en el
Nuevo,
son
sacadas de la Septuaginta.
Los Judios quedaron de tal manera irritados con
el uso que los cristianos
hacían
de la Septuaginta, que finalmente rechazaron la Septuaginta,
aún
cuando
ellos mismos hubiesen (los judios de Egito) preparado esa
traducción, ellos acabaron
rechazándola, porque era tan favorable a los
cristianos en la opinión de ellos.
De ahi otras traducciones fueron
hechas,
como la de Aquila, Símaco, Teodósio en el primer y segundo
siglos;
traducciones literalistas que no
perduraron. No tenemos de ellas sino
fragmentos. Entonces es notable que
el verbo "Kataridsestay" que aparece
en
Daniel 8:14 también aparezca en Hebreos 9:23. El mismo debía
ser
purificado.
Los pecados confesados no son perdonados en
definitivo en el momento que
los
confesamos. Hay muchos que se arrepienten de su arrepentimiento, y
que
demuestran por la persistencia del
pecado, que su arrepentimiento no era
genuíno. De la naturaleza
condicional del perdón, nos habla la parábola
del
deudor compasivo de Mateo 18:23-35. El siervo a quien fuera
perdonada
una
gran deuda, ve su perdón cancelado por no haber sido compasivo como
su
señor.
La lección de la parábola es evidente: el perdón es
condicional.
Solamente en el juicio, que precede
la segunda venida de Cristo, es que
será
determinado, a la luz del registro de toda la vida, si el
arrepentimiento de cada cual fue
auténtico, si el indivíduo perseveró en
la
vereda cristiana hasta el fin. Son los que perseveran hasta el fin,
que
serán
salvos, Mat. 24:13.
Al que haya perseverado, hasta que su nombre es
llamado en el Tribunal
celeste, al que haya perseverado,
sus pecados le son perdonados en
definitivo, y el indivíduo es
contado entre los salvos. Al que no
perseveró, sus pecados le son
retenidos, y su nombre es eliminado del
libro
de la vida. Que nombres pueden ser eliminados, es claro de
Apoc.
3:5,
donde hay una promesa hecha a la iglesia de Sardes: "El vencedor
será
asi
vestido de vestiduras blancas, y de ningún modo apagaré su nombre
del
libro
de la vida".
Quiere decir que nombres pueden ser apagados, y
serán apagados, en el día
del
juicio que nosotros llamamos de investigativo. Ese juicio es
que
precede
la segunda venida de Cristo. Porque no todo arrepentimiento es
auténtico. Es solamente en el día
del juicio, a la luz de lo que está
escrito
en los libros, y asi es que en Daniel 7 dice: "Se sentó el juez
y
se
abrieron los libros". Es a la luz de ese registro que es determinado
se
alguien
perseveró hasta el fin, y si heredará la vida eterna. Es esta
adjudicación final de los pecados,
que es llamada la purificación del
Santuário. En este juicio
investigativo los pecados son perdonados
definitivamente o retumban sobre la
cabeza del impenitente. Al mismo
tiempo
es determinado quien heredará con Cristo el Reino.
En Daniel 7, el Hijo del hombre recibe el reino.
Pero después el Hijo del
hombre
comparte el reino con los santos del Altísimo. No hay
contradicción. Es que el Hijo del
hombre representa los santos del
Altísimo. Cristo en Su persona
incorpora toda la iglesia. Y El recibiendo
el
reino, con El la Iglesia recibe el reino, los santos del
Altísimo.
La obra de juzgamiento resulta en la
purificación del Santuário celeste,
y
simultaneamente en la vindicación del gobierno de Dios, pues
quedará
evidente a todo el Universo que
nadie será excluído de la vida eterna sin
justa
razón. Los que son excluídos demuestran amar mas el pecado que
la
justicia, y por lo tanto no serían
felices en el reino de los cielos. Es
un
argumento que el Espíritu de Profecía usa frecuentemente. Nadie
será
excluído arbitrariamente; ellos se
excluyen a si mismos porque están
descalificados. Pero es el juicio
investigativo que determina cuáles son
los
calificados y los descalificados. En virtud de la magnitud de la
obra
descrita en Daniel 8:14, sería un
error querer reducirla a una simple
restauración del Santuário, después
de la profanación perpetrada por
Antioco
Epifanio. Lo que Antioco hizo, fue apenas un episódio en el
largo
conflicto entre Satanás y Cristo,
en el cual está en juego la salvación de
la raza
humana. La visión de Dan. 8:14 abarca todo el período
comprendido
en la
frase 2.300 tardes y mañanas.
Y ahora entonces, en este segundo estudio
queremos examinar mas de cerca
las
2.300 tardes y mañanas. Si los hermanos tienen preguntas u
objeciones,
o
desean algun esclarecimiento adicional, quien sabe podrían
hacerlo
ahora,
y con eso se quiebra un poco la monotonía de oir alguien
hablando
mucho
tiempo.
(Es hecha una pregunta a respecto de los que
estarán vivos durante el
juicio
investigativo). Bien, hay textos bíblicos que dicen que el
juicio
comienza por la casa de Dios.
Nosotros creemos que en 1844 comenzó esa
fase
final de la obra de Cristo, que es la obra del juicio
investigativo.
Naturalmente el juicio comenzó con
los muertos; todos aquellos cuyos
nombres
fueron registrados en el libro de la vida. Y cuáles son los
nombres
que son registrados en el libro de la vida ? Aquellos que
alguna
vez
profesaron a Cristo. Quien aceptó a Cristo, fue bautizado en nombre
de
Cristo,
tiene su nombre registrado. Pero no hay ninguna garantía de que
va
a ser
retenido en el libro de la vida; está registrado, pero solo el
juicio
va a determinar si fue retenido. Nosotros no somos como los
Bautistas que dicen una vez salvo,
para siempre salvo. Los Bautistas
dirían
una vez registrado, para siempre registrado. Pero nosotros
decimos
pueden
ser eliminados, y existe ese pasaje en el Apocalipsis que
pueden
ser
eliminados. Naturalmente un día el juicio comenzará con los vivos.
Si
va
llegando el fin de ese juicio investigativo, un día comenzará con
los
vivos.
Aquellos vivos cuyos nombres pasaron en ese juicio,
naturalmente
tienen
su destino eterno decidido, antes de su muerte. Pero note que
esto
no se
aplica a toda la humanidad en todo tiempo. Se aplica apenas
con
aquella
fracción de la humanidad que esté viviendo en este mundo en la
última
parte del juicio. Nosotros no sabemos cuando termina el juicio
de
los
muertos y comienza el juicio de los vivos. No tenemos ninguna luz
en
el
Espíritu de Profecía de cuanto tiempo va a llevar el juicio de
los
justos;
si va a llevar años o simplemente meses. Es posible que lleve
meses.
En ese caso estaremos viviendo aquí en esta tierra sin un
intercesor durante meses, no
durante años.
Pero yo le digo a los estudiantes lo siguiente:
ahora nosotros tenemos
Cristo
por nosotros en el Santuário celeste; pero después que Cristo
cesa
Su obra
de intercesión, nosotros tenemos Cristo en nosotros. Entonces
hoy
tenemos
Cristo por nosotros, pero una vez concluído Su trabajo para
los
salvos,
Cristo está en nosotros. Y si Cristo está en nosotros, no vamos
a
pecar.
Nosotros tendremos lo que el apóstol Pablo llama "la mente de
Cristo".
(Es hecha una pregunta si la persona sabrá que
está salva o no). No
sabrá.
El Espíritu de Profecía toca un poco en ese punto. Sin saber que
su
caso ya
fue decidido en el Cielo, los santos pasan por una angustia.
Ellos
no van
a tener una certeza 100%, pero Dios conoce aquellos cuyos
nombres
ya
fueron decididos en el tribunal celeste. No hay una
comunicación
individual a cada uno: su caso está
decidido. El cristiano continua a
vivir
por la fé en esta tierra, y solamente cuando Cristo aparece en
las
nubes
del cielo, entonces cesa toda duda sobre quien tendrá una parte
en
la
resurrección de los justos, y quien no tendrá.
(Es hecha una pregunta si la purificación no
tendría también algo que ver
con los
pecados del poder inícuo). Bien. Yo dije quien aborda el
capítulo
8 (y el
capítulo 7) desde un punto de vista más elevado, no se va a
perder,
en ese enmarañado de cumplimiento parcial, en el tiempo de
Antioco
Epifanio, cuando el Templo de hecho
fue profanado, y el altar fue
profanado. No negamos eso. Pero lo
que nosotros decimos es que ese ataque
de
Antíoco Epifanio es apenas un pequeño episódio en el gran conflicto.
Y
no
podemos decir que la profecía solo trataba de eso. La profecía
está
interesada en un cuadro mucho
mayor, que tan solo ese acontecimiento que
ocurrió
allá en 168 AC hasta 164 AC. Pero es verdad que la mayor parte
de
los
intérpretes protestantes y católicos hoy en día, interpretan tanto
el
capítulo 7 como el capítulo 8, la
punta pequeña de uno y de otro, como
aplicándose exclusivamente a
Antioco Epifanio. De ahi todo el esfuerzo que
ellos
hacen de interpretar el tiempo, tiempos y mitad de un tiempo,
como
siendo
3 años y medio, como tiempo de la profanación literal del Templo,
y
después
toman las 2.300 tardes y mañanas, dan una interpretación
altamente
artificial, y dicen eso representa
1.150 dias, y 1.150 dias da 3 años y
una
fracción.
Nosotros vamos a estudiar ese asunto de la
interpretación errónea de las
2.300
tardes y mañanas. Parte de una porción de presuposiciones
erróneas,
que no
pueden quedar en pié. Ahora, de otro lado, no podemos rechazar
enteramente aquella idea de Ford,
del princípio apotelesmático como él lo
llama.
Creo que él sacó eso de algun otro libro de Teología, en que
una
profecía puede tener vários
cumplimientos. Puede ser que tuvo un
cumplimiento parcial en el tiempo
de Antioco Epifanio, tuvo otro
cumplimiento cuando Tito destruyó
el Templo definitivamente, y tendría un
cumplimiento mayor aún cuando el
papado hizo la humanidad olvidar la obra
mediatoria de Cristo en los Cielos,
substituyendola por la mediación de
María y
de los santos. De nuestro punto de vista, el ataque más grave
no
fue el
de Antioco, sino el del papado. De modo que nosotros vemos en
la
punta
pequeña de Daniel 7, no Antíoco Epifanio sino la potencia
papal.
Aquella
bestia indescrita es Roma Imperial, y la punta pequeña que
salió
de una
de las diez, es Roma Papal.
De modo que nosotros vemos también en el
capítulo 8, que no se trata de
Antioco
Epifanio especificamente; se trata de cualquier potencia
enemiga
de Dios
y del Evangelio. Ahora, yo difiero de Ford en un punto, cuanto
al
principio apotelesmático. El dice
que pueden haber muchos cumplimientos de
una
profecía. Yo digo que pueden haber vários, hasta que venga el
cumplimiento definitivo. Cuando
viene el cumplimiento definitivo, cesa
aquella
profecía. Y Ford dice no, pueden haber otros cumplimientos
subsecuentes. El ataque de la parte
de Antioco Epifanio sería un
cumplimiento parcial, y un
cumplimiento más completo, con la destrucción
total
del Templo en esa época. Pero en ese punto entonces viene el
problema: ¿En qué consistiría la
purificación del Santuário ?
Hubo una purificación allá en el tiempo de los
Macabeos, y después de una
guerra
que duró 3 años y poco, Judas Macabeo recuperó Jerusalén,
purificó
el
Templo, erigió un nuevo altar y los servicios volvieron a ser
realizados normalmente,
continuamente, como debían ser. Es el "tamid" que
no
debía ser interrumpido. Pero en el caso de la destrucción hecha
por
Tito no
hubo una restauración del Santuário terrestre, por lo tanto
nosotros encontramos mucho mas
lógico, aplicar esa restauración al
Santuário
celeste.
Yo nunca fui muy amigo de esquemas cronológicos,
sobre los eventos
finales, que preceden la segunda
venida de Cristo, porque los fenómenos
espirituales en muchos sentidos son
atemporales. No se puede colocar eso
en un
orden, una secuencia cierta. Eso sucede, y después eso, y
después
eso, y
después eso. Aún cuando algunos de nuestros libros y algunos
de
nuestros autores gusten de hacer
esos esquemas. De modo que yo no puedo
garantir que las 7 plagas comienzan
cuando comienza el juicio
investigativo para los vivos. Puede
ser que coincidiese. Comienza el
juicio
para los vivos, comienzan también las 7 plagas para este mundo,
y
comienza el tiempo de angustia. Es
posible, porque todos esos movimentos
finales
serán rápidos.
(Es hecha una pregunta sobre el sellamiento).
Cuando cada uno termina de
ser
juzgado, entonces está sellado. Entonces, a medida que los nombres
van
pasando, y son decididos los casos,
esos son sellados para la salvación, o
para la
perdición. Quien no está sellado para la salvación, ipso facto
lo
está
para la perdición. Aun cuando nosotros no prediquemos, como
algunos
evangélicos predican,
predestinación para la salvación y predestinación
para la
perdición. Una doble predestinación. Nosotros no decimos eso,
no
predicamos eso.
El capítulo 8 de Daniel concluye con la
declaración: "Espantávame con la
visión
y no había quien la entendiese", verso 27. Daniel había pedido
y
recibido una explicación parcial de
la visión, registrada en el capítulo
8. El
carnero fue identificado como los reyes de Medo y Pérsia. En
el
final
del capítulo hay una interpretación de una buena parte. El
chivo
peludo
con el rey deGrécia; el cuerno grande con
el primer rey, verso
21; de
la división del império de Alejandro nos habla el verso 22, y
el
cuerno
pequeño es interpretado en términos más generales, como rey de
feroz
catadura. Es asi que él es presentado en la última parte del
capítulo 8, que destruiría al
pueblo santo y se levantaría contra el
pueblo
del Príncipe de los príncipes. Eso repite una parte de lo que
ya
había
sido dicho allá en el comienzo. Eso lo encontramos entonces en
los
versos
23 a 25 del capítulo 8, interpretando la primera parte del
capítulo.
Es
evidente sin embargo, que la parte referente al período profético
de
2.300
tardes y mañanas, no fue explicada. El ángel se limitó a decir
que
la
visión alcanzaba el tiempo del fin, versos 17 y 18, y que se refería
a
dias
muy distantes, verso 26, una clara advertencia a no esperar un
cumplimiento próximo. Es provable
que el ángel haya dicho todo lo que
Daniel
podía comprender en el momento. Pero sin el complemento de la
explicación que se encuentra en
Daniel 9:24-27, sería imposible comprender
plenamente la visión del capítulo
8, porque la parte referente al período
profético no fue explicada.
Faltaría el punto de partida del período de
las
2.300 tardes y mañanas. Y sin un punto de partida la visión
quedaría
sin una
aplicación clara.
El capítulo 9 abre con una larga oración de
Daniel a favor de su pueblo,
que aún
estaba en el cautiverio en Babilonia, y a favor del Santuário
que
juntamente con Jerusalén, estaba en
ruínas. Por el estudio del libro de
Jeremías, Daniel comprendiera que
la desolación de Jerusalén debía durar
70
años, y que este período llegaba por lo tanto a su término,
cuando
Daniel
hizo la oración del capítulo 9. Era el fin del exílio
babilónico,
cuando
los 70 años de Jeremías estaban llegando a su fin.
Naturalmente con la restauración de
Jerusalén, debía también ser
restaurado el Santuário, verso 17,
pues Daniel allá en el capítulo 9 dice
que
nuestro Santuário está en ruínas. Y es probable que Daniel
haya
relacionado esa restauración
después del exílio babilonico, con la
restauración de Daniel 8:14. Era
preciso entonces corregir esto. La visión
no se
aplicaba al fin del exílio babilónico, pero se aplicaba a dias
aún
muy
distantes. Es lo que dice allá en el própio capítulo 8.
Si aquí estamos en el año 600, aquí estamos en
el año 500, entonces
Jerusalén sufrió dos conquistas (el
Dr. Schwantes está ahora dibujando en
la
pizarra): una en 597 y otra en 586. 586 es la definitiva
cuando
Jerusalén fue destruida, el Templo
fue destruido, cesaron los sacrifícios,
el
pueblo fue para el exílio. Jeremías ya aquí estaba profetizando que
el
exílio
duraría 70 años. Aquí estamos en 539, la caída de Jerusalén, y
en
el
capítulo 8 Daniel orando después de 539, cuando Medo-Pérsia ya
estaba
alcanzando el poder. Entonces si él
estaba haciendo la oración aquí, y se
refiere
a la profecía de Jeremías, el podía facilmente pensar: bien,
el
verso
8:14 que dice que después de 2.300 tardes y mañanas y el
Santuário
será
purificado, se trata ahora de la restauración del Santuário
que
estaba
en ruínas. Y de hecho el Santuário fue restaurado en 516. Eso
está
en la
Bíblia claramente, allá en Esdras.
Entonces era fácil para Daniel hacer una
confusión entre los dos hechos.
Pero el
hecho que el ángel dijo que esa visión era para muchos dias,
para
dias
aún distantes, debía guardar Daniel de llegar a una conclusión
errónea, cuándo es que esa profecía
se cumpliría. Ella se cumpliría mucho
mas
tarde.
Ahora
vamos a entrar entonces en las dos partes del capítulo 9. En
respuesta a su súplica, el ángel
Gabriel fue enviado para hacerle entender
la
visión, verso 23 de Daniel 9. ¿Cuál visión ?
No hubo visión ninguna en el capítulo 9. Hasta
aquel punto trata apenas
de la
oración de Daniel. Entonces se puede tratar de la visión del
capítulo 8, pues la primera parte
del capítulo 9 no contiene ninguna
visión.
Fue justamente la visión del capítulo 8, que el profeta no
entendiera plenamente, y que el
ángel solo en parte había explicado. En
particular quedara para explicar el
punto de partida del período profético
de las
2.300 tardes y mañanas. Sin el conocimiento de un punto de
partida,
sería
imposible saber la fecha del desenlace de la visión, y de ese
modo
la
utilidad sería grandemente disminuída.
En su
explicación, Gabriel comienza abruptamente con la declaración:
"Setenta semanas están determinadas
sobre tu pueblo". El comienza
inmediatamente a hablar de tiempo
profético. Y era justamente la cuestión
del
tiempo profético del capítulo 8, que no había sido esclarecido
100%.
Entonces el entra en el asunto
inmediatamente. Setenta semanas están
determinadas sobre tu pueblo,
Daniel 9:24. La Septuaginta dice
explicitamente 70 semanas de años.
Es interesante como la Septuaginta ya
interpreta para nosotros; lo que
muestra cómo ellos comprendían ese
período. Setenta semanas de años,
en el capítulo 9:24. La septuaginta dice
setenta
semanas de años, están determinadas. Ahí hay un verbo tambien
un
tanto
raro. Es el verbo "hatak" que quiere decir cortar; y también está
en
el
nifalk, o pasivo, "nechtak", fue cortado, fue decepado, o
algunas
Bíblias
traducen determinado, separado. El verbo hebraico "nechtak"
puede
ser
tanto traducido por determinado o por cortado. En otras palabras,
un
tiempo
especial de gracia sería concedido para el pueblo judio, dentro
del
período
más largo de los 2.300 años. Sino por qué hablar en cortar ?
Cortar
de que? Solo podía ser cortado de un período mas largo, que es
el
período
de los 2.300 años. Dentro de ese período, y particularmente en
la
última
parte, es que Cristo debía realizar Su obra redentora, de
hacer
cesar
la transgresión, de dar fin a los pecados, de expiar la iniquidad
y
de
traer la justicia eterna. Noten como un aspecto importante de la
visión
se
relaciona con el problema del pecado. De cuatro maneras ese problema
es
mencionado aquí: hacer cesar la
transgresión, dar fin a los pecados,
expiar
la iniquidad y traer la justicia eterna. Todo eso Cristo hizo
cuando
El vino a este mundo, y supremamente en la Cruz donde El virtió
Su
sangre
por el perdón de los pecados, traciendo justicia eterna.
El punto de partida de los 490 años es dado en
9:25. Se trata de la fecha
de la
salida de la orden para restaurar y para edificar Jerusalén. Hay
un
problema con el verso 25. Hay
traducciones modernas, que siguiendo
ciegamente el hebraico, separan los
períodos. Algunas traducciones dicen:
"Sabe y entiende desde la salida de la orden
para restaurar y para
edificar Jerusalén hasta el Ungido
el Príncipe 7 semanas; en 62 semanas
las
plazas y las circunvalaciones se reedificarán, pero en tiempos
angustiosos". Es uno de los casos
en que la puntuación hebraica está
errada.
Acuérdese que no había puntuación ninguna en el hebraico
primitivo. No había ni puntuación,
ni punto, ni coma, ni punto de
interrogación, no había nada de
eso. No había vocales también. Solo se
escribía con consonantes, y hasta
hoy en Israel y en el mundo árabe, los
diários
y libros son escritos solo con consonantes; y las personas
deben
poder
leer solo viendo las consonantes. Pero fuera de eso, los
masoretas
hicieron mas. Fueron los masoretas,
600 años o 700 años después de Cristo,
que
introdugieron los puntos vocálicos, las vocales, porque la
pronunciación se estaba perdiendo.
Gente que conocía bien el hebraico
estaban
quedando muy pocas. Entonces antes que la tradición se
perdiese,
esos
masoretas pusieron la pronunciación correcta, según ellos
suponían
cómo
debía ser hecha la lectura en la sinagoga. Y pusieron no
solamente
una
porción de puntitos y trazos, que son las vocales, sino que
pusieron
también
otros puntos que representaban pausas. Entonces en la mitad
del
verso,
el verso es dividido en dos partes, en el medio hay una pausa
menor,
y en el fin hay una pausa mayor. Aquí se llama de "etnach", y
esa
aquí
"ziluk". Y esa pausa está en la Bíblia hebraica después de 7
semanas.
Pero
porque está en la Bíblia hebraica después de 7 semanas, no
quiere
decir
que sea infalible. Los masoretas no eran infalibles. Hay
muchos
casos en que ellos erraron la puntuación. Todo lo que es
humano,
está
sujeto a errores. Debemos admirar los masoretas porque hicieron
un
buen
trabajo en general. Y por las notas masoréticas en las margenes de
la
Bíblia
hebraica, ellos llaman la atención para irregularidades en el
texto.
Ellos tienenel "turé" encontrándose con
el "kití". El kití es lo
que
está escrito en el texto, pero ellos dicen: está escrito asi,
pero
lean
asi. Ellos entonces corregían algunos lugares donde el texto
hebraico
tenía
alguna cosa dudosa.
Pero no quiere decir que, porque ellos colocaron
aquí después de los 7
años, o
7 semanas, que esté absolutamente cierto. Tanto asi que la
Septuaginta no lo comprendió asi. Y
cuando la Septuaginta fue producida,
entre
250 y 150 AC, no había puntuación ninguna. Entonces cada uno
seguía
la
lógica. Y para los traductores de la Septuaginta, la lógica era
colocar
el
punto y coma, después de 7 semanas y 62 semanas. Bien, ese es
un
pequeño
punto que es discutido en algunos libros que tratan de la
interpretación de Daniel
9.
Esdras 6:14 habla de los decretos de Ciro, de
Darío y de Artajerjes,
relativos a la restauración de
Jerusalén. Evidentemente todos fueron
importantes, pero sin el decreto
final de Artajerjes I, la obra de la
restauración quedaría inacabada. De
algun modo, el decreto de Artajerjes
completó y coronó, la serie de
decretos reales. El decreto de Ciro fue
dictado
unos veinte años después del decreto de Darío, y unos 50 años
después
el decreto de Artajerjes primero.
Entonces este último corona la serie de decretos
reales. De ahi figurar
Artajerjes en Esdras 6:14 al lado
de Ciro y Darío. Asi como la conquista
del
reino de Judá y de Jerusalén se hizo en 3 etapas, bien documentadas
en
la
Bíblia, 605, 597 y 586 AC, faltaba mencionar otra. No fue
conquista,
sino la
primera deportación que ocurrió aquí en 605 AC. Aquí Daniel
fue
llevado
cautivo. Pero Nabucodonosor, que había venido hasta la
Palestina,
no tuvo
tiempo de conquistar Jerusalén. Su padre murió, Nabopolassar,
y
fue
obligado a volver lo más rápido posible para Babilonia, a fin
de
evitar
que un usurpador asumiese el trono. El simplemente se contentó
en
recibir
algunos rehenes departe del rey Jeoaquin
que estaba en el trono
de
Judá, por los cuales Jeoaquin prometía entonces fidelidad a
Nabucodonosor. Entonces, 605 la
primera deportación de algunos miembros de
la
aristocracia, como Daniel y sus compañeros; después 597 primera
tomada
y la
gran deportación de 10.000; y 586 última tomada, destrucción y
deportación, pero una deportación
ya menor, porque una buena parte de la
población había sido diezmada en
ese medio tiempo. El decreto de
Artajerjes I consta del séptimo año
de su reinado, de acuerdo con Esdras
7:7. La
íntegra del decreto se encuentra en Esdras 7:12-26.
Un conocimiento mejor de la cronología de los
reyes dePérsia, nos
permite
saber que, aún cuando Jerjes hubiese muerto en el otoño de
465,
Artajerjes su hijo, solo comenzó a
reinar oficialmente a partir de la
primavera del año siguiente, esto
es, en 464 AC, y por lo tanto su séptimo
año
seria 457 AC. Esa cuestión también estaba siendo debatida en
los
medios
históricos, porque habían muchas autoridades que decían: el
primer
año de
Artajerjes es 465, por lo tanto el séptimo es 458, y ustedes
adventistas dicen 457. El punto no
pudo ser resuelto definitivamente,
hasta
que los papiros aramáicos que estaban guardados en un cofre en
el
Museo
de Brooklyn, fueron editados por Crely en 1953. Aprovechándose
entonces de esos documentos
aramáicos, que permitían comprender mejor el
método
de fechar en el império Persa, dos profesores Adventistas del
Seminário, el Dr. Horn y el Dr.
Bud, escribieron un pequeño libro: El
Séptimo
año de Artajerjes. Es un libro técnico, complicado, de
cuestiones
de
calendário, cálculos; pero ahi ellos prueban fuera de cualquier
duda,
que el
séptimo año de Artajerjes es 457 y no 458.
457 marca pues el comienzo del período de 490
años, y simultáneamente del
período
de 2.300 años, del cual el primero fue cortado o reservado,
para
el
pueblo judío. Un simple cálculo muestra que los 2.300 años
debían
terminar en 1844. En esa fecha
comenzó la purificación del Santuário
celeste, purificación que incluye
una obra de juzgamiento, conforme
explicado en el capítulo anterior.
No se podía tratar de la restauración
del
Santuário terrestre de modo alguno, pues este dejara de existir
desde
70 DC,
cuando Tito lo destruyó, y a Jerusalén, al final de la guerra
Judío-Romana. Por otro lado, el
Santuário terrestre ya había perdido su
importancia, desde que el Evangelio
pasó a ser anunciado, no por el ritual
del
santuário, sino por el sacrifício de Cristo sobre la Cruz. Y
que
ocurrió
cuando Cristo murió ? El velo se rasgó de alto abajo,
mostrando
que
aquel sistema de prefiguración, no tenía mas valor.
En 1844
comenzó la obra de juzgamiento en el Santuário celeste, y en
esta
tierra
surgió una iglesia capaz de comprender y apreciar la obra de
Cristo
como
nuestro Sumo Sacerdote en el Cielo. La verdad de la obra
mediatoria
de
Cristo, que había sido derrumbada por tierra por la teología
católica,
con su
enseñanza concerniente a la mediación de María y de los santos,
y
que fue
ignorada por la teología protestante, fue comprendida y de
nuevo
proclamada. El Santuário que había
sido combatido, o relegado al olvido
por
Roma y las iglesias Protestantes, fue purificado o restaurado, en
el
sentido
que su importancia en el plan de la Redención fue de nuevo
comprendida y
anunciada.
Es lamentable que algunos adventistas ahora
quieran volver atrás 300
años, y
colocarse simplemente sobre las verdades reconocidas por los
reformadores. Pero los reformadores
no tenían la palabra final. La Reforma
no fue
completa. La Reforma fue apenas parcial. Esa es una de las
quejas
que hay
contra la Iglesia de Sardes:
"Yo tengo contra ti que tus obras no son
perfectas". O sea no están
completas. Faltaba recuperar
algunas otras verdades, que cupo a otros
movimientos religiosos recuperar en
los siglos siguientes, y cupo a la
Iglesia
Adventista recuperar la gran verdad del Santuário.
De modo que es muy fácil a esos simpatizantes de
Ford, continuar a
publicar revistas, pero son
revistas que no difieren de revistas
protestantes. No hay ninguna verdad
nueva, que una revista protestante no
podía
tener.
Es la redención por la muerte de Cristo sobre la
Cruz, la Justificación
por la
Fé, verdades que fueron recuperadas por los grandes
reformadores.
Pero
había otras verdades. Y en un artículo que yo creo que ya fue
publicado, creo que en el
Ministério, yo explico por qué los reformadores
no
estaban calificados para reconocer la verdad del Santuário
celeste.
Ellos
estaban inmersos en el clima del Humanismo, que marcó el fin de
la
Edad
Media y comienzo de la Edad Moderna.
El Humanismo focalizaba la atención en los
hombres sobre el hombre. El es
el gran
foco de atención. Porque durante la Edad Media, el gran foco
de
atención fue el Cielo. Los hombres
vivían para otra vida, la vida eterna.
Los
humanistas reaccionaron contra ese exceso, y ahora pusieron al
hombre
en el
centro de la atención. Es él que debe ser exaltado y
glorificado.
Los
reformadores vivían en este clima, y absorvieron ese punto de vista.
Y
de un
punto de vista puramente humanista, lo que se pasaba en el Cielo
era
secundário. Para ellos, lo que era
importante era lo que se pasaba en la
tierra.
Entonces la Cruz, Cristo muriendo sobre la Cruz, era
importante.
Pero
Cristo intercediendo en el Cielo, eso no tenía importancia.
Entonces
noten
ese preconcepto de los humanistas, y los reformadores en gran
parte
eran
humanistas, impedía que ellos viesen toda la verdad evangélica.
Fue
entonces preciso que en 1844, la
verdad del Santuário fuese recuperada, y
el
péndulo, que ahora había oscilado para el humanismo, volviese
ahora
para
una posición equilibrada. Porque en la Edad Media, vamos a
decir
estaba
aquí, ellos eran ultramundanos, quiere decir, solo pensaban en
el
otro
mundo. Vinieron los humanistas, y ahora solo piensan en este
mundo.
Después
vienen los adventistas y llaman la atención, que todo lo que
se
pasa en
el Cielo es de suprema importancia. Ese es el título que yo le
di
al
artículo: Ligados en el Cielo. Lo que ligares en la tierra será
ligado
en el
Cielo. Lo que haya sido retenido en la tierra, habrá sido
retenido
en el
Cielo. Es Mateo 16.
Entonces nunca se puede separar lo que se pasa
en la tierra de lo que se
pasa en
el Cielo. Pero los Protestantes solo focalizaban lo que se
pasaba
en la
tierra: la experiencia individual del pecador confesando sus
pecados
y
aceptando a Cristo como su Salvador. Pero se olvidaban que eso
precisaba
ser
ratificado en el Cielo. El perdón terrestre apenas, no bastaba.
Era
preciso
que fuese ratificado en el Cielo.
Quiso
la providencia divina que una comprensión mejor de la obra
mediatoria de Cristo coincidiese
con el inicio de la obra del juzgamiento
prevista en Daniel 7:9-14. Si la
comprensión de la obra de Cristo como
nuestro
Mediador, siempre fue importante, y ella se encuentra
claramente
delineada en las páginas del Nuevo
Testamento, mucho mas ahora, cuando Su
obra de
mediación, Cristo une la obra de juzgamiento, que debe preceder
Su
vuelta
en glória. De la importancia de ese juzgamiento, ya hablamos
anteriormente. Basta recordar que
es ese juzgamiento que determina quienes
son los
súbditos del reino eterno de Cristo.
En Daniel 7 el Hijo del hombre, fue visto venir
al Padre, para recibir el
Reino,
versos 13 y 14. Un reino sin súbditos sería irrelevante. Son
los
súbditos que constituyen la glória
del reino. Y es el juicio investigativo
que
determina, en vista del registro de cada vida, quienes son los
corderos con Cristo, quienes son
los candidatos a la vida eterna. Entonces
no
bastaba Cristo recibir el Reino. Este reino debe ser compuesto
de
súbditos, y es el juicio que
determina los súbditos, por lo tanto los
co-herederos del reino con Cristo.
No fue sin razón que Cristo en su
sermón
profético hizo la declaración solemne:
Cuando
pues veáis el abominable de la desolación, que habla el
profeta
Daniel,
en el lugar santo, quien lee entienda. Mat. 24:15.
Ningun otro libro del Antiguo Testamento
focaliza tan bien los
acontecimientos finales, como el de
Daniel. De ningun otro libro Cristo
dijo:
quien lee, entienda. Y el mismo Cristoaplicó esa profecia de
Daniel
al futuro. Por lo tanto El no decía que ya fue todo cumplido en
el
pasado,
en el tiempo de Antioco Epifanio. El aplicaba eso para la
próxima
destrucción de Jerusalén. Es
nuestro deber por consiguiente, leer el libro
de
Daniel, entenderlo, y compartir nuestro entendimiento con otros.
Y
nadie
puede entendarlo a no ser del punto de vista del conflicto
milenar
entre
Cristo y los poderes de las tinieblas. Sus profecías no se
confinan
a
pequeños acontecimientos políticos o históricos, sino que
abarca
una
vasta perspectiva, las escenas capitales de la história de la
Redención. Entre esas escenas, dos
reciben destaque: la escena de la
primera
venida de Cristo, que culmina con Su muerte sobre la Cruz,
como
sacrifício que haría cesar todos
los sacrifícios, Daniel 9:24-27; y la
escena
del juzgamiento que precede Su segunda venida en glória,
Daniel
7:9-14
y 8:13-14.
Que el mensage de la hora del juicio hace parte
del Evangelio Eterno, es
claro
de Apoc. 14:6-7. Esos mismos versos afirman que este mensage
debía
ser
proclamado en grande voz a cada nación, y tribu, y lengua y
pueblo.
La inauguración de una obra tan importante en el
Cielo, no debía ser
ignorada en esta tierra. De ahi la
necesidad de Dios suscitar un
movimiento religioso que hiciese de
esa verdad un punto central de su
predicación. Esta verdad del juicio
debía sensibilizar la conciencia de la
humanidad a las realidades eternas;
realidades estas generalmente
ignoradas por hombres absortos con
los negócios y placeres de esta vida.
Y de hecho la proclamación del mensage del
juicio, inaugurado en 1884? [1844], en
el
tribunal celeste, ha llevado a millones a un nuevo relacionamiento
con
Cristo
como su Salvador. No es pues una verdad que debemos guardar,
oculta
como si
de ella tuviésemos verguenza, sino que es un mensaje que
caracteriza al movimiento
adventista; es uno de los pilares del
movimiento. Y por ser uno de los
pilares no se puede tocar. Es lo que dice
el
Espíritu de Profecía. Si la verdad concerniente al Santuário es uno
de
los
pilares, no puede ser ahora mudado, y decir, estábamos engañados
hasta
aquí,
tenemos que revisar todo eso. Para nosotros, la interpretación
correcta de Daniel 8:14, va de
manos dadas con la existencia de la iglesia
adventista. Si la interpretación de
Daniel 8:14 estaba errada, entonces la
iglesia
adventista no tiene razón de ser. Por que existimos aquí en
este
mundo?
Entonces vamos a predicar el mismo mensaje que los
Protestantes,
entonces sería mejor adherir a una
iglesia Protestante, y no sufrir el
opróbio
que nosotros sufrimos, como sabatistas, etc.. Pero es porque
es
una
verdad fundamental, es que nosotros existimos y debemos
proclamarla,
preparando un pueblo para el día
del juicio. Por que existe entonces el
mensage
de Apoc. 14:6-7: "Venida es la hora del juicio", si ese mensaje
es
ignorado aquí en este mundo
?.
Y ha sido ignorado, por los teólogos evangélicos
con pocas excepciones.
Yo
acostumbro a decir que en Habacuc hay 2 versos. En el capítulo 2
de
Habacuc, los Protestantes paran en
el verso 4. Para ellos ese verso es de
suprema
importancia: el justo vivirá por su fé. Es la gran verdad que
Lutero
descubrió. La tradición hasta dice que él la descubrió, y vino a
su
mente,
cuando él subía aquella escala penitencial allá en Roma.
Entonces
le vino
a la mente esa verdad que el justo vivirá por la fé, y los
Protestantes se apegan a esto, y
para ellos ahí está todo el Evangelio.
Nosotros decimos, eso es una parte
del Evangelio. Es una parte
extremamente importante, la
justificación por la fé; pero no es todo el
Evangelio. La justificación por la
fé debe ser juntada a la santificación,
y otras
verdades más. Yo digo entonces que para contrabalancear
Habacuc
2:4,
nosotros debíamos leer Hab. 2:20:
"El Señor sin embargo está en Su santo Templo,
cállese delante de El toda
la
tierra". Note entonces el contraste de lo que se pasa en la
tierra
(2:4),
y lo que se pasa en el Cielo (2:20). El Señor sin embargo está
en
Su
santo Templo. Hay una obra importantísima que se realiza en ese
Santo
Templo.
Pero la mayor parte de los evangélicos ignoran esto. Pero en
la
providencia divina, la humanidad no
debía ignorar, sino que debía
recuperar esa verdad, por lo que
ella tiene de importante y de estimulante
para la
vida espiritual.
Es verdad que nosotros podemos predicar ese
mensaje de una manera tan
seca,
que para muchos es apenas una doctrina mas. Pero es mucho más
que
una
doctrina, es una verdad dinámica, que debe propeler a la iglesia a
un
trabajo
mucho mayor, en el tiempo que nos resta aquí en este mundo.
(Es hecha una pregunta en relación hasta donde
podemos ir en el
literalismo del Santuário celeste).
Ese es un punto debatido. Cuando yo
llegué
a Francia, descubri que los franceses son muy filosóficos, y
ellos
tienen
mucha dificultad en concebir la realidad del Santuário
celeste.
Ahora,
yo creo que nosotros debemos ser prudentes. Yo creo que la
Conferencia General de Dallas en
1980, cuando revisó nuestras Doctrinas,
aquellas 22 Doctrinas fundamentales
de la Iglesia, ella colocó la Doctrina
del
Santuário de una manera menos materialista; la colocó de una
manera
mas
espiritual. Entonces no habla de compartimientos, sino que habla
de
fases
del Ministério de Cristo. La primera fase y la segunda fase.
Enfatizando menos la cuestión de
distribución geográfica. Para nosotros es
muy
difícil querer describir la geografía del Cielo. Yo creo que
nosotros
podemos
enfatizar sin recelo ninguno la realidad del Santuário celeste.
Lo
que
nosotros no podemos hacer, es tratar de explicar la calidad
del
Santuário celeste. Es real, pero es
una realidad que ciertamente supera en
mucho
las realidades terrestres. De modo que, yo creo que nosotros
evitamos argumentación sin fin, si
enfatizamos menos la cuestión de lugar,
y más
la cuestión de fases, en la obra Sacerdotal de Cristo en el
Santuário
celeste.
(Es hecha una pregunta en relación a los muebles
del Santuário celeste:
castizal, etc.). Yo creo siempre
que precisamos reconocer la pobreza del
lenguaje humano. No hay posibilidad
ninguna de describir las realidades
celestes, a no ser usando ese
vocabulário terrestre. Pero es claro que ese
vocabulário terrestre es
inadecuado. De modo que, aún cuando aparezcan
allá
todos esos nombres, ese vocabulário, no podemos insistir
excesivamente sobre el aspecto
material. Yo creo que es mejor insistir
sobre
el aspecto real. Y no hay duda ninguna que en el libro de
Hebreos,
las
realidades celestes son mucho mas importantes que las
realidades
terrestres. Es el Cielo que es
real, la tierra y todo lo que se encuentra
en la
tierra, es apenas una sombra. Ese es mas o menos el punto de
vista
del
libro de Hebreos. Por lo tanto, el Santuário terrestre es una
sombra
del
celeste. Allá es que está la realidad verdadera. Pero es una
realidad
tan
gloriosa, que no tenemos un lenguaje adecuado para
describirla.
(Es hecha una pregunta diciendo que Cristo entró
en el Santuário ...).
Hay
pastores adventistas que dicen que lo que Moises vió no era el
Santuário celeste; lo que él vió
era un modelo, una espécie de una
maqueta. Yo no soy de esa opinión.
Yo no soy de la opinión que Dios le
mostró
una maqueta a Moises y le dijo, hágalo de acuerdo con este
modelo
aquí.
La palabra en el hebraico es "tavnid", que es modelo, y está
muy
bien
interpretado: de acuerdo con el modelo; pero no es modelo en la
forma
de una
maqueta. Yo creo que él vió una visión del Santuário celeste, y
que
el
terrestre reproduce, vamos a decir, en lineas generales, de una
manera
apagada, un poco de la glória del
Santuário celeste. Y que cuando decimos
que
Cristo pasó del Santo para el Santísimo, lo que nosotros
queremos
decir,
es que Cristo entró en la segunda fase de Su Ministério. Y como
el
Sumo
Sacerdote efectuaba su función en el Santísimo una vez por
año,
entonces nosotros decimos que
Cristo efectua Su obra presente en el
Santísimo. Pero de otro lado
precisamos acordarnos que Dios es
omnipresente, Cristo es
omnipresente, y por lo tanto la cuestión de la
presencia de la transferencia, no
es una cosa asi tan concreta, como
nosotros podríamos
imaginar.
Hay personas que no pueden imaginar el Cielo, a
no ser en términos muy
concretos. Hay otros que imaginan
el Cielo en términos mas abstractos.
Pero yo
acostumbraba a decirle a esa gente en Francia, como es que
nosotros vamos a pasar la
eternidad. Será que en la eternidad nosotros
vamos a
ser apenas triángulos fluctuando en el éter cósmico, o
nosotros
vamos a
ser personas reales en un mundo real. Y cuando dije un nuevo
Cielo
y una
nueva tierra, yo creo en una nueva tierra concreta, como esta
tierra.
Es una restauración. La nueva tierra será tan concreta como
esta
tierra
aquí, pero mucho mas gloriosa, porque cuando Dios restaura
alguna
cosa,
El siempre restaura en un plano más elevado. De modo que yo no
sigo
esa
linea ultra-espiritualista de algunos de nuestros hermanos en
Europa.
Yo creo
que es mejor seguir una linea intermediária, ni querer ser
demasiado materialista, y querer
transponer para el Cielo toda la
materialidad terrestre, pero no
negar la realidad de ese lenguaje Bíblico.
Yo
digo, no hay en el libro de Hebreos otro lenguaje, sino el lenguaje
de
un
santuário celeste con un lugar Santo, un lugar Santísimo, Cristo
como
nuestro
Sumo Sacerdote, etc..
Es este el lenguaje que la Bíblia usa, entonces
es el lenguaje que
nosotros debemos usar, aunque no
corresponda exactamente a eso; no hay
lenguaje mejor; solo podremos
poseer un lenguaje mejor cuando estemos en
el
Cielo.
Y otra
cosa que yo acostumbro a decir, el Santuário celeste es donde
se
concentra el Ministério. Asi como
tenemos el Ministério de la Salud, de la
Guerra,
de la Previdencia, etc., es allá que está el Ministério de la
Redención. Toda la obra de la
Redención se concentra en ese Ministério. Si
es un
edifício o no, eso poco importa. Yo digo, es como si fuese el
Ministério de la Redención; allí la
obra de la Redención se realiza.
Cuando
esa obra esté completa, no habrá mas Santuário en el Cielo. No
es
eso lo
que dice la Bíblia ? En Apoc. 21: 22 "No había mas Templo".
¿Por qué no hay más Templo ? Porque no hay más
el problema del pecado. El
Templo
fue constituído para tratar con el problema del pecado. Cesado
ese,
cesa el
Templo. Como dice Apoc. 21:22 =
"En
ella no vi Santuário, porque su Santuário es el Señor, el Dios
todopoderoso y el Cordero". Porque
el Santuário en cierto sentido revela,
pero
también oculta. El Santuário revela ciertos aspectos de la obra de
la
Redención; pero el Santuário
también servía para encubrir la glória
divina.
Los hombres no podían confrontar la glória divina sin un velo.
Entonces el Santuário en cierto
sentido es un velo; era un velo vamos a
decir.
Pero cuando el problema del pecado sea removido, entonces los
hombres
verán Dios face a face, no precisan mas de un Santuário.
Otra cuestión que ha sido debatida en relación
al Santuário, es si Cristo
entró
en el Santo o en el Santísimo por ocasión de Su ascensión.
Naturalmente sobre ese asunto, la
epístola a los Hebreos es el centro de
atención principal. Ningun otro
libro del Nuevo Testamento, trata de ese
asunto
en detalle, como la epístola a los Hebreos.
Entonces nos gustaría hacer una exegésis del
capítulo 9, comenzando con
el
verso 6, y llamando la atención especialmente para un punto: es que
una
única
vez el autor del libro usa la expresión: cuando el quiere
decir
"Santuário", él dice simplemente
"Ta-Hagia". Pero cuando él quiere decir
el
"Santo de los Santos", él va a decir "Hagia-Hagíon". Santo de
los
Santos.
Aquí "Ta-Hagia" que corresponde en español a eso, quiere decir
simplemente los lugares santos, con
las cosas santas, pero él usa eso
simplemente como una referencia al
Santuário. Y hay Bíblias que
correctamente, toda vez que
encuentran "Ta-Hagia", ellos traducen por
"Santuário". Cuando ellos
encuentran "Hagia-Hagíon", ahí entonces no hay
dudas
que es el "Santísimo". Y cuando se verifica entonces el texto
griego
de
Hebreos 8,9 y 10, se verifica que el uso de "Hagia-Hagíon" está
errado.
Especialmente en Hebreos 9, aparece
una sola vez en el verso 6:
"Después de todo eso", ahora vienen las
consideracines teológicas, "asi
preparado continuamente, entran en
el primer tabernáculo, sacerdotes para
realizar los servicios sagrados".
Ese verso describe el servicio contínuo
que se
hacía en el primer tabernáculo, esto es, en el Santo, verso 2.
Entra
en el primer tabernáculo.
El primer tabernáculo no puede ser otra cosa que
el Santo. Entonces aquí,
Cristo
entra, o los sacerdotes entraban en el Santo todos los dias, y
en
el
Santísimo solamente una vez al año, el Sumo Sacerdote.
Pero en el segundo, verso 7, el Sumo Sacerdote,
él solo, una vez por año,
no sin
sangre, note las muchas restricciones; los sacerdotes tenían
su
función
restringida al Lugar Santo, al paso que los Sumos Sacerdotes
podían
oficiar en el Lugar Santísimo. Pero su entrada en el Santísimo
es
restricta una vez por año, y bajo
condición de presentar sangre por si
mismo y
por el pueblo. Porque ellos eran pecadores, ellos precisaban
hacer
expiación por si mismos, para
entonces poder hacer una expiación válida
por el
pueblo.
El verso 8: "Queriendo con eso dar a entender el
Espíritu Santo". Es muy
importante este verso. Andreasen en
su obra sobre el Santuário (M. L.
Andreasen fue profesor nuestro 30 o
40 años atrás), él dice: El Espíritu
Santo
quería enseñar alguna cosa, a través de todo lo que se pasaba en
el
Santuário. Queriendo con eso dar a
entender el Espíritu Santo, entonces
debemos
procurar, cuáles son las lecciones que al Espíritu Santo le
gustaría comunicar. Entonces una de
las lecciones es la siguiente, del
verso
8: por las restricciones a que estaban sujetos los sacerdotes
y
sumos
sacerdotes en el ejercício de sus funciones, el Espíritu Santo
quería
enseñar que el camino del Santuário celeste, no estaba abierto
mientras estaba en pié el Santuário
terrestre. Estar en pié, en este
verso,
significa, mientras sus servicios eran válidos. Cesada esta
validez, con la muerte de Cristo
sobre la Cruz, el camino del Santuário
celeste
fue abierto. Una manera de hacer evidente que los servicios
del
Santuário terrestre habían llegado
a su término, fue cuando Jesus expiró
sobre
la cruz, después de exclamar "Está consumado", el velo del
Santuário
se
rasgó en dos partes, de alto abajo (Mat. 27:51).
Quiere decir que el Santuário celeste no podía
ser inaugurado, mientras
el
Santuário terrestre tenía validez. Pero esa validez cesó cuando
Cristo
murió
sobre la cruz. Versos 9 y 10: todo lo que se pasaba aquí en la
tierra
era una parábola, una ilustración de las realidades celestes.
Las
limitaciones inherentes a los
sacrifícios ofrecidos sobre la antigua
alianza, son expuestas
pormenorizadamente en esos dos versos, 9 y 10. Todo
lo que
se hacía en el Santuário terrestre era una figura, o un antítipo,
o
parábola de la realidad presente,
esto es, de la nueva era inaugurada por
Cristo
sobre la Cruz. Quiere decir que los sacrifícios de la antigua
alianza
prefiguraban el sacrifício de Cristo, y el Ministério de Cristo
en
la
nueva alianza. Como figuras que eran, esos sacrifícios no
podían
perfeccionar los adoradores, en lo
tocante a la conciencia. Es lo que dice
el
verso 9 : se ofrecen asi dones como sacrifícios, aún cuando esos en
lo
tocante
a la conciencia sean ineficazes, etc..
Tales sacrifícios no podían remover el pecado en
carácter definitivo,
pero
podían apuntar para el sacrifício perfecto y único a ser ofrecido
por
el
Cordero de Dios que quita el pecado del mundo.
En efecto, los servicios efectuados en el
Santuário terrestre, bien como
todo el
ritual observado bajo la antigua alianza, no pasaban de
ordenanzas
de la
carne. Esto es, de ordenanzas capaces de impresionar los
sentidos,
pero
que no tenían eficácia para obtener una purificación definitiva
del
pecado.
Y allá en el capítulo 10, el autor va a decir, si tuviesen
eficácia, entonces no precisaban
ser repetidos. El hecho que precisaban
ser
repetidos cada día, muestra que eran solo símbolos, no tenían
eficácia
para
remover el pecado. Eran ordenanzas que cesarían de vigorar en
el
tiempo
oportuno de la reforma, tiempo ese inaugurado cuando Cristo
ofreció
Su
sacrifício sobre la Cruz.
Uno de los hermanos presentes me preguntó, a
pocos minutos, si los judios
llegaron a comprender esos
servicios que se realizaban en el Santuário
terrestre.
Yo le dije, yo creo que algunos llegaron a
comprender. Porque si nadie
llegó a
comprender nada, entonces Dios habría sido un mal pedagogo. Si
El
usó
todo aquello como una lección objetiva, y nadie comprendió nada de
esa
lección
objetiva, entonces fue inútil.
Yo creo que muchos comprendieron. Siempre fue
una minoría que comprendia
y que
tomaba a sério la vida religiosa. Pero algunos vislumbres de
que
esos
sacrifícios apuntaban para el substituto que en el final
vendría,
ciertamente vários tuvieron esa
visión. Sabemos a lo menos de apenas uno:
Abrahan. Abrahan cuando ofreció su
hijo Isaac en sacrifício, comprendió
mejor
que nunca, lo que era el Plan de la Redención. Diosofrecería un
Substituto para morir en lugar del
hombre. Cuántos comprendieron esa
lección
es difícil decir.
Ahora verso 11: Cuando sin embargo vino Cristo
como Sumo Sacerdote de los
bienes
ya realizados, mediante el mayor y más perfecto Tabernáculo.
Entonces cuando vino Cristo; la
lectura "bienes realizados" es incierta.
Algunos
manuscritos dicen "bienes venideros", y otros dicen "bienes
realizados". Pero de una manera o
de otra, se puede comprender la teología
de
esto. Bienes realizados son los méritos que Cristo adquirió sobre
la
cruz
por Su muerte. Entonces cuando Cristo entra, El viene con
bienes
realizados, con Sus méritos
adquiridos. Si la traducción bienes venideros
es que
está correcta, como aquel que va a traer para los remidos [redimidos] el
gozo,
la
entrada en los bienes venideros, entonces también es la obra de
Cristo
hacer
esto.
(Es hecha una pregunta en relación a lo que dice
el original). El
original. Depende del manuscrito. Y
algunas veces tenemos el aparato
crítico, y el aparato crítico dice:
la mayor parte de los manuscritos
decía
asi, pero en algunos manuscritos decía asi. Es esa la función
del
aparato
crítico. Si yo consulto aquí en Griego, en el verso 11, aquí
dice:
"genómenon". Algunos manuscritos,
inclusive uno muy bueno, dice:
"genómenon", quiere decir, de los
bienes ya realizados, genómenon.
Ahora, algunos dicen "melónton", quiere decir,
venideros. Y son
manuscritos como el "Alef", el
"Sinaítico", el "Alejandrino", el "D
corregido", que también es un
manuscrito bueno, es el "Codex Bessa",
llamado
"Codex Occidental Corregido", dan bienes venideros. Los otros
dan
bienes
realizados. Y el aparato crítico clasifica las variantes.
Entonces
esa
variante es "C". Cuando la nota es "C" quiere decir, que el peso
está
igual
de los dos lados; no se puede decidir. Si la nota es "A"
quiere
decir
que la preponderancia es a favor de una lectura contra las
otras;
pero
aquí la clasificación es "C".
En el verso 10 hay una variante con la
clasificación "B", quiere decir,
es
probable o más probable. Cuando es "C", la probabilidad es igual
de
ambos
los lados. Entonces no podemos resolver.
El mayor y mas perfecto Tabernáculo, mediante el
cual Cristo vino, no
puede
ser otro que el Tabernáculo del própio cuerpo. Que Tabernáculo
aquí
es una
figura del cuerpo de Cristo, es claro del verso 13, donde se
dice
que
Cristo vino por Su própia sangre, o Su própio cuerpo. Porque
Cristo
derramó
Su própia sangre sobre la cruz, obteniendo eterna redención
para
la
humanidad, es que El adquirió el derecho de entrar al
Santuário
celeste. Cristo no podía oficiar
como Sumo Sacerdote sin tener algo que
ofrecer. Y que dice Hebreos 8:3.
Yque tenia El para ofrecer ? Su
própia
sangre
derramada en la Cruz.
No debe
causar sorpresa la interpretación que ve en el tabernáculo de
este
verso,
un símbolo del cuerpo de Cristo. El mayor y mas perfecto
Tabernáculo no puede significar el
Santuário celeste, porque sería
incongruente decir que mediante el
Tabernáculo celeste, Cristo entró en el
Santuário celeste. Sería una
espécie de repetición. Entonces es por Su
cuerpo,
El entró, ofreciendo Su cuerpo sobre la Cruz, El adquirió el
derecho
de entrar como Sumo Sacerdote en el Santuário celeste. Esa
interpretación está en perfecta
armonía con Juan 2:19-21, donde Jesus usa
el
Santuário terrestre como símbolo de Su cuerpo: destruid ese Santuário
y
en 3
dias lo reconstruiré. El sin embargo se refería al Santuário de
Su
cuerpo.
Entonces tenemos un precedente,
donde Santuário se refiere al cuerpo de
Cristo.
Entonces yo entiendo el verso 11, que mediante mayor y
perfecto
tabernáculo, se debe entender el
cuerpo de Cristo.
Ahora pasemos para el 12: en Griego dice
"Ta-Hagia", por lo tanto debía
decir
Cristo entró en el Santuário. No es Santo de los Santos. No
dice
"Hagia-Hagíon". Dice simplemente
"Ta-Hagia", en los santos lugares; y los
santos
lugares, los dos juntos, constituyen el Santuário. Y hay
muchas
Bíblias
que son coherentes en ese punto; y toda vez que tienen
"Ta-Hagia"
ellos
ponen santuário, que es la manera que debía decir aquí en ese
verso
12.
Mediante Su cuerpo, sin la encarnación El no
habría adquirido el derecho
de ser
nuestro Sumo Sacerdote, porque El tendría que tener alguna
cosa
para
ofrecer, y El, como dice Hebreos 8:3, y El ofrece Su sangre.
Quiere
decir,
sin encarnación, sin la muerte sobre la Cruz, no podríamos tener
un
Sumo
Sacerdote mediando a nuestro favor.
El servicio diário era hecho por el Sacerdote,
delegado por el Sumo
Sacerdote. El Sumo Sacerdote podía
oficiar todo los dias si él asi lo
quisiese. Pero él delegaba eso a
los sacerdotes. Pero en el Día de la
Expiación solo él podía actuar, no
podía delegar para nadie.
Estamos usando símbolos. El símbolo del
Santuário se aplica al cuerpo de
Cristo,
en ciertos versos, como el verso 11, en Juan 2; pero en otros
lugares
el Santuário se refiere al Santuário visible aquí en esta
tierra,
al
Santuário terrestre, y es una prefiguración del Santuário
celeste.
Entonces tiene una doble
aplicación. Nosotros no debemos quedar admirados
que un
símbolo sea usado en dos sentidos.
El León. Cristo es el León de Judá; pero el
Diablo también es comparado a
un león
que ruge procurando a quien tragar. El mismo símbolo del león
es
entonces aplicado para Cristo de un
lado, y es aplicado a Satanás del
otro.
Yo estoy apenas usando eso como un paréntesis para mostrar que
el
mismo
símbolo puede tener dos aplicaciones distintas y próximas.
Entonces, es solo en el verso 3, que el autor
usa la expresión
"Hagia-Hagíon". En todos los demas
textos 9:8,12,24,25; 10:19 y 13:11, él
usa
"Ta-Hagia", que significa literalmente los santos o los lugares
santos.
La mayor parte de las versiones modernas
traducen entonces esa expresión
consistentemente por Santuário.
Para el argumento del autor es
desnecesário especificar si se
trata del Santo o del Santísimo. Cristo
entró
en el Santuário. El no está preocupado si es Santo o Santísimo.
De
ahi su
preferencia por la expresión neutra "Ta-Hagia", Santuário.
Versos 13 y 14: si había una eficácia relativa
en la sangre derramada de
animales, mucho mayor eficácia
tiene la sangre de Cristo para purificar
nuestra
conciencia, de obras muertas, esto es, del pecado. El pecado
es
una
obra que lleva a la muerte, por eso que es llamado obras muertas.
De
ahi la
expresión. El propósito de esa purificación es de llevarnos a
servir
al Dios vivo. Pablo usa lenguaje análoga en Rom. 6:22: ahora
sin
embargo
libres del pecado, transformados en siervos de Dios, tened
vuestro
fruto
para la santificación, y por fin la vida eterna. Entonces
somos
transformados en siervos de Dios;
aquí él dice para servir al Dios vivo.
Somos
purificados para servir.
Ahora viene el problema del verso 14: mucho mas
la sangre de Cristo, que
por el
espíritu eterno, a si mismo se ofreció sin mácula a Dios,
purificará nuestra conciencia. Que
quiere decir esto: ¿"por el espíritu
eterno"
?
Primeramente debemos observar que en Griego no
hay distinción entre
mayúsculas y minúsculas,
especialmente en los manuscritos unciales, los
más
antiguos; todo es mayúscula. Por eso que se llama uncial. Son
nuestras
Bíblias
que una vez ponen espíritu con mayúscula, otra con minúscula,
segun
el traductor. Entonces es cuestión de interpretación.
Solo los manuscritos recientes, que son llamados
minúsculos, es que usan
mayúsculas y minúsculas. La palabra
"espíritu" en griego no comienza con
mayúscula y no es precedida de
artículo. La expresión podría ser traducida
entonces por "espíritu eterno"; por
espíritu eterno es que la Bíblia de
Jerusalén la tradujo. En ese caso
espíritu eterno podía ser una referencia
a la
voluntad o desígnio eterno de Cristo, de ofrecerse como
substituto
del
hombre, caso este viniese a pecar. Cristo fue siempre animado de
un
espíritu de sacrifício própio,
eternamente. Había un desígnio eterno en la
mente
divina cuanto al Plan de la Redención. Entonces yo veo en ese
espíritu eterno, ese desígnio
eterno de Cristo un día ofrecerse por los
pecadores.
Ahora los versos 15 a 22, tenemos que ser mucho
mas rápidos aquí, porque
el
argumento es diferente. El quiere explicar por qué Cristo debía
morir.
Para un
judío era difícil comprenderque el Mesías
debía morir. El
entonces va a usar aquí dos
argumentos.
Primero: "diateke" en Griego significa tanto
Testamento como Alianza, o
Consierto. Entonces él usa el
primer sentido de testamento: un testamento
no es
válido sin la muerte del testador. Entonces Cristo tenía que
morir
porque
El está firmando, ratificando un testamento. Y en la segunda
parte,
en los
últimos versos él dice, misma alianza; si vamos a tomar
"diateke"
como
alianza, precisaba ser ratificada con derramamiento de sangre.
Entonces Cristo tendría que morir,
para ratificar esta nueva alianza, de
la cual
El es el Mediador.
Entonces para economizar tiempo, nosotros
podemos saltar directamente
ahora
para el verso 22: entonces había dos razones. O como testador,
que
precisa
morir para que el testamento sea válido, o como aquel que
ratifica
la
nueva alianza con su própia sangre, no con sangre de animales.
Entonces el verso 22: con efecto,
casi todas las cosas segun la ley se
purifican con sangre, y sin
derramamiento de sangre no hay remisión;
entonces Cristo no podría ofrecer
perdón, remisión de los pecados, sin
primeramente haber vertido Su
sangre sobre la Cruz.
Ahora viene el verso 23 que para nosotros es muy
importante. En ese verso
el
autor hace la transición del Santuário terrestre para el celeste.
El
dice:
era necesário por lo tanto que las figuras de las cosas que se
hayan
en los
cielos se purificasen con tales sacrifícios, pero las própias
cosas
celestiales con sacrifícios a ellos
superiores. Es el único verso, que
nosotros tenemos, para mostrar que
las cosas celestiales, que aquí solo
pueden
ser el Santuário celestial, debían ser purificadas. Es el
único
verso
donde aparece "kataridsestay", purificar, y que las cosas
celestes
debían
ser purificadas. Es el mismo término de Daniel 8:14.
Para el autor nada hay de extraño en la idea de
que las cosas celestiales
debiesen ser purificadas. El
antítipo o la realidad celeste, debe
corresponder al tipo terrestre.
Entonces el terrestre es el tipo, el
celeste
es el antítipo. Si el Santuário terrestre era contaminado por
los
pecados
del pueblo, pecados esos que eran transferidos al Santuário de
modo
simbólico, por la aspersión de sangre cada día, el Santuário
celeste
es
contaminado por los pecados ahí transferidos, y el Espíritu de
Profecía
allá en
Patriarcas y Profetas, página 366 y 367 dice transferidos, en
el
terrestre simbolicamente, en el
celeste realmente. Asi es que ella dice. Y
contaminado por los pecados
transferidos realmente, siempre que esos
pecados
son confesados. Los cielos asumen, por asi decir, la deuda del
pecador
penitente.
Todo lo que se hacía en el Santuário terrestre
era simbólico. El perdón
de los
pecados también era simbólico, dependiendo del futuro sacrifício
de
Cristo
sobre la Cruz. Si el sacrifício de Cristo sobre la Cruz no se
realizase, si Cristo hubiese cedido
a la tentación de Satanás, y no
siguiese el camino de la Cruz,
entonces todo el perdón ofrecido por las
generaciones pasadas, también
habría sido cancelado. En ese sentido era
provisório. Era simbólico y
provisório. Un perdón definitivo, solo es
concedido después del juicio
investigativo. Para efectuar la obra de la
purificación, Cristo entra en el
própio Cielo, para comparecer a nuestro
favor
delante de Dios, empeñandose en un Ministério de mediación e
intercesión. Es lo que dice el
verso 24.
Es interesante notar que en el texto griego del
verso 23, el verbo es el
mismo
de Dan. 8:14 que ya mencionamos; la exegésis adventista no
hace
violencia al texto, al asociar la
purificación del Santuário celeste,
mencionado en Hebreos 9:23-24, como
la obra que debía ser realizada en el
final
de las 2.300 tardes y mañanas, de Dan. 8:14.
Ahora verso 25: Cristo comparece no para
ofrecerse a Si mismo muchas
veces,
como el Sumo Sacerdote cada año entra en el Santo de los
Santos,
con
sangre ajeno. ¿Por qué Cristo no precisa comparecer muchas veces
?
El comparecimiento de Cristo por nosotros
delante de Dios no envuelve una
repetición de Su sacrifício sobre
la Cruz. Cristo ofrecia como Sumo
Sacerdote en el Santuário celeste
en virtud de Su própia sangre ya
ofrecida sobre el Calvario una vez
por todas. La inferioridad del
sacerdócio aharónico es evidente
del hecho que el Sacerdote entraba en el
Santo
de los Santos año trás año, y siempre con sangre ajeno, al paso
que
Cristo
entra una sola vez en el Santuário celeste, con Su própio
sangre.
El
Sacrifício de animales debe ser repetido, porque ningun animal
podía
efectivamente remover el pecado.
Solo lo hacía de modo simbólico. Si de
hecho
los sacrifícios purificasen los adoradores, dejarían de ser
ofrecidos. Es el argumento que
aparece en Hebreos 10:1-2: visto que la ley
tiene
sombra de los bienes venideros, en la imagen real de las
cosas,
nunca
jamas puede hacer perfectos los ofertantes, con los mismos
sacrifícios que año trás año,
perpetuamente, ellos ofrecen; porque si
fuese
eficaz, verso 2, de otra suerte no tendrían cesado de ser
ofrecidos,
es la
pregunta que él hace. No precisaba repetir una cosa eficaz, una
vez
para
siempre bastaría. El hecho de precisar ser repetidos, muestra que
no
eran
eficazes.
El
hecho de que en la epístola a los Hebreos, se usa de vez en cuando
la
expresión "hapaks", una vez para
siempre, una vez por todas, que el
sacrifício de Cristo fue ofrecido
una vez por todas, demuestra que es un
sacrifício que no debería ser
repetido.
Y por lo tanto la Iglesia Católica, cuando dice
que la misa es una
repetición del sacrifício de
Cristo, ella está contradiciéndolo. La
expresión de Hebreos, donde dice
que una vez por todas es que El se
ofreció.
(Es hecha una pregunta a respecto del perdón,
que debe ser repetitivo).
Pero
por otras razones. Antiguamente se hacía necesário, porque el
sacrifício era un sacrifício de
animal, que no puede purificar la
conciencia. Ahora la confesión y el
arrepentimiento deben ser repetidos,
porque
nuestra conciencia del pecado es superficial. Muchas veces
cuando
confesamos un pecado, confesamos
apenas superficialmente. Pero un mes
después, o un año después, tenemos
una conciencia más profunda del mismo
pecado.
Entonces confesamos en un nivel más profundo. Y quien sabe,
otra
vez
oyendo un sermón, tenemos una comprensión más profunda aún, de
la
gravedad de aquel pecado, y
nosotros lo confesamos más una vez. Lo que
permite
entonces a Cristo perdonarnos una, dos, tres veces ?. Es lo
que
acontece allá con aquella mujer que
lavó los piés de Jesus. Yo estoy
preparando un estudio, que no
prediqué aún sobre ese asunto, es sobre la
mujer
que fue perdonada varias veces, porque su comprensión se fue
aprofundando gradualmente. Ella ya
había sido perdonada antes de entrar en
la
sala, después que ella lavó los piés de Jesus con sus lágrimas,
ella
fue
perdonada una segunda vez; y después de la parábola de los dos
deudores, Jesus la perdona una
tercera vez. De modo que usted tiene razón
al
decir que el arrepentimiento no es una sola vez en la vida. El
arrepentimiento puede ser cada vez
más profundo.
Ahora los lectores de Hebreos podían decir:
bien, primero ellos no sabían
por que
Cristo debía morir. El ya explicó por que debía morir. Ahora
ellos
no
comprenden por que Cristo debía morir una solo vez, cuando
antiguamente
el
sacrifício era repetido. Entonces él explica en los versos 26 a 28,
por
que
Cristo no precisaba morir mas que una vez.
Cristo no precisaba ofrecerse a Si mismo muchas
veces, dice el verso 26,
bastaba
que Su sacrifício perfecto, y de valor infinito, fuese
ofrecido
una
sola vez, al cumplirse los tiempos, en la plenitud de los tiempos
es
que
Cristo vino. Por Su sacrifício Cristo aniquiló para siempre el
pecado.
Su
sangre derramada sobre la Cruz tenía eficácia para purificar
los
pecados
de las generaciones pasadas, y de las generaciones venideras;
aún
cuando
el sacrifício de Cristo constituyese una expiación perfecta de
los
pecados
del mundo entero, de el se beneficiarían solamente los
individuos
que lo
aceptasen por la fé; aquí dice que no beneficiaría a todos. El
se
manifestó una vez por todas para
aniquilar por el sacrifício de Si mismo
el
pecado, y asi como a los hombres está ordenado morir una sola vez,
y
después
de eso el juicio, asi Cristo se ha ofrecido una vez para
siempre,
para
quitar los pecados de muchos, él no dice de todos. La sangre
de
Cristo
podía quitar los pecados de todos. Es una expiación perfecta
por
los
pecados del mundo entero, pero solo beneficia a aquellos que
lo
aceptan
por la fé. Fuera de eso, la vida cristiana es una
confrontación
diária
con la tentación y el pecado.
Al sacrifício en la Cruz Cristo debe aliar una
obra de mediación e
intercesión a favor del hombre. El
vive siempre para interceder por
nosotros, dice Hebreos 7:25. Esta
obra de intercesión constituye una parte
integrante del oficio de Cristo
como nuestro Sumo Sacerdote. No honramos a
Cristo
al exaltar Su pasión en la Cruz, mientras ignoramos Su obra de
intercesión a nuestro favor.
Mientras dure el conflicto entre el bien y el
mal,
entre el pecado y la justicia, el hombre debe poder contar con
la
intercesión de Cristo, sin la cual
no hay ninguna esperanza de victória.
Por eso
que El vive siempre para interceder por nosotros, de acuerdo
con
7:25.
Y concluyendo, porque yo veo que el tiempo
también se está acabando, una
observación sobre los versos 27 y
28: por qué un solo sacrifício de la
parte
de Cristo, cuando tantos sacrifícios eran ofrecidos bajo la
antigua
alianza
? La respuesta es que a los hombres está ordenado morir una
sola
vez. Es
lo que dice el verso 27. Cristo como Hijo del hombre no debía
morir
mas que una vez. Consecuentemente Cristo Se ofreció una sola
vez,
para
quitar los pecados de muchos.
En Su segunda venida Cristo aparece no mas para
lidar con el problema del
pecado.
Su obra de Sumo Sacerdote cesa con el término del tiempo de
gracia.
Cristo vendrá una segunda vez, no para ofrecer a la humanidad
el
perdón
de los pecados, sino para traer la salvación a los que lo
aguardan.
El
perdón ya fue ofrecido a todos indistintamente.
La salvación pertenecerá apenas a aquellos que
aguardan a Cristo con fé
imperturbable. Y asi entonces,
termino diciendo, El aparecerá una segunda
vez sin
pecado, "kores hamartía". Pero es verdad que "kores hamartía"
aquí,
que literalmente quiere decir sin pecado, es traducido en
muchas
traducciones modernas, no para
lidar con pecado. Porque sino daríamos la
impresión de que la primera vez
Cristo apareció con pecado, y la segunda
vez El
apareció sin pecado; lo que sería un absurdo en verdad. Cristo
en
la
primera vez ya era el Cordero de Dios, sin pecado, sin mácula.
Entonces
la
segunda vez El aparece no sin pecado, sino para no lidar con el
pecado.
El ya
lidó con el pecado en la primera vez. La segunda vez El viene
para
los que
Lo aguardan para la Salvación, para conferir la Salvación a
aquellos que recibieron perdón
definitivo en el juicio investigativo.
Bien, yo creo que con eso nosotros terminamos
aquí, no queremos cansar
los
hermanos, que ya el tiempo está terminado."
Esta es una "cópia" hecha de dos cintas, que
contienen la charla del Dr.
Siegfried Schwantes. Me gustaría
observar, que las palabras que aparecen
en
hebraico o griego, muy probablemente están mal escritas, dado el
hecho
de que
yo desconozco ambas lenguas. Sin embargo creo que, aún así,
valió
la pena
el esfuerzo. Que Dios pueda bendecir ricamente a todos los
lectores ....
Este cuadernillo terminó de ser digitado en
portugués el día 06-07-92, y
para el
español el día 17-02-94. Revisado por cuarta vez el 24-08-97.
Erwin
Eulner